Durante mucho tiempo los barrios construidos en las laderas de Medellín no estuvieron en el imaginario de los habitantes de la ciudad. Tuvieron que ocurrir tragedias naturales y sociales para que volviéramos a mirar hacia esas montañas. Hoy no cabe duda de que los tiempos han cambiado y la vida en la comuna 13 ha vuelto a florecer