Durante años, la ventana de Manuel Ballesteros, habitante de Castropol, fue un observatorio natural. Desde allí veía llegar guacharacas, tángaras, barranqueros y ardillas. Las reconocía por sus cantos y movimientos. Eran visitas frecuentes, tan familiares que su ausencia no podía pasarle inadvertida.
La señal más evidente fue la de las guacharacas. La bandada que él solía avistar dejó de llegar y uno de los ejemplares que regresó tenía la cola sin plumas. “Apareció una, después apareció una segunda y después la tercera con la cola completamente desplumada”, relata. No sabe qué les ocurrió a las demás.
Tampoco escuchaba al barranquero y algunas tángaras dejaron de visitar los árboles que alcanza a ver desde su vivienda. Algunas han regresado, pero ese silencio lo llevó a preguntarse qué pasaba.
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Otro episodio aumentó su inquietud. La administración de su unidad residencial anunció que aplicaría un producto para eliminar malezas en las zonas verdes y recomendó no sacar a los animales de compañía. Sin embargo, Ballesteros se preguntó por los animales silvestres que recorren esos jardines, así que envió una carta de reclamo a la administración.
“Están pensando en los gatos y en los perros, que nosotros los podemos sacar, pero no están pensando en la cantidad de ardillas y la fauna, en general, que hay por ahí”, cuenta. Le preocupan también ciertos detergentes y sonidos agudos que dice haber escuchado.
Ante esto, Ballesteros quiere reunir a residentes, universidades, ornitólogos, administradores de edificios y autoridades ambientales para comprender los cambios que ha observado y proteger la biodiversidad que habita Castropol.
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Hasta ahora, solo ha sostenido conversaciones informales con personas de otras unidades y con quienes encuentra al caminar por la loma de San Julián. Pero quiere que esta idea se convierta en algo más grande: “una causa ciudadana que defienda la biodiversidad y la fauna silvestre de El Poblado”.
“Uno solo es una voz que clama en el desierto”, concluye Manuel. Quiere que otras ventanas se sumen a la suya, para que el próximo silencio no deje solo dudas, sino vecinos capaces de investigar juntos para proteger el equilibrio ambiental de la comuna.
¿Quiere ayudar a proteger la fauna de Castropol?
Manuel invita a los habitantes del sector, especialmente a quienes disfrutan de la observación de aves y la conservación de la naturaleza, a sumarse a la iniciativa para conformar una red vecinal. La idea es reunir personas interesadas en documentar la biodiversidad y promover su protección.
WhatsApp: 300 2317211
Correo electrónico: [email protected]
El residente manifestó su disposición a participar y autorizó publicar sus datos para que otros ciudadanos puedan contactarlo.




