Además de las inundaciones que dejan las lluvias en diferentes lugares de la ciudad, incluida la comuna 14 (El Poblado), y los retos en cuanto al manejo de gestión del riesgo; la población también se enfrenta a las complicaciones de salud que generan los cambios súbitos de temperatura.
Según los especialistas de la salud, la humedad, los calores fuertes y, por supuesto, los aguaceros, incrementan la circulación de virus respiratorios. En ese sentido, el Ministerio de Salud y Protección Social señaló que es fundamental mantener los espacios ventilados, reforzar el lavado frecuente de manos y acudir oportunamente a los servicios médicos ante síntomas como fiebre persistente, dificultad respiratoria o malestar general que no mejora con el pasar de los días.
“Medellín, por su geografía y topografía, es un territorio con alta exposición a eventos asociados a lluvias intensas. Identificar señales de alerta y contar con planes de emergencia puede salvar vidas”, dijo Juan Esteban Londoño García, coordinador académico del Programa de Atención Prehospitalaria de la Universidad CES.
Estas medidas de prevención cobran una relevancia mayor en población como niños menores de cinco años, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, quienes pueden presentar complicaciones de salud con mayor facilidad.
“Con el clima frío y las lluvias hay más propensión a enfermedades respiratorias. Es importante vacunarse contra la influenza. Esto previene que la gripa fuerte lo lleve a la cama y que genere complicaciones más fuertes en población vulnerable. Además, es importante vacunarse contra el dengue, sobre todo en zonas húmedas y donde hay pantano”, aseguró la doctora Verónica Abad, endocrinóloga y pediatra.
Según las mediciones del Sistema de Alerta Temprana de Medellín (SIATA), hay una probabilidad de lluvias del 60 % y del 80 % en lo que queda de febrero y en marzo, que tendrán mayor intensidad en la tarde y noche.
Además, advirtió que los eventos de lluvias intensas, como los registrados en la ciudad recientemente, podrían presentarse de manera aleatoria. A esto se le suma que, según el IDEAM, el inicio de la primera temporada lluviosa del año será en marzo.
Desde el Minsalud recomendaron, además, que después de que se presenten inundaciones o emergencias por desbordamientos, se debe evitar el contacto con aguas estancadas y extremar las medidas de higiene para prevenir infecciones gastrointestinales y otras enfermedades.
87 milímetros de lluvias en 44 minutos, un volumen equivalente a lo que solía llover durante todo un mes, causaron las inundaciones del pasado 28 de enero en El Poblado.
Además de evitar cambios bruscos de temperatura, los especialistas también recomiendan usar tapabocas si se presentan síntomas respiratorios y cubrirse con el antebrazo al toser o estornudar, especialmente en entornos escolares y laborales.
Para la población vulnerable a complicaciones como bronquitis o neumonía, lo recomendable es que puedan consultar oportunamente ante signos de alarma como fiebre persistente, dificultad para respirar o decaimiento marcado.
De igual manera, se hace énfasis en la importancia de tener una alimentación balanceada, buena hidratación y descanso adecuado para fortalecer el sistema inmunológico. Estas medidas pueden evitar la saturación de los servicios de urgencias y reducir la propagación de virus respiratorios.
Señales de alerta para acudir al médico
• Fiebre mayor a 38.5 °C por más de 48 horas.
• Dolor abdominal intenso o vómito persistente.
• Dificultad para respirar.
• Erupciones acompañadas de fiebre.
• Signos de deshidratación (especialmente en niños y adultos mayores).





