Los altos niveles de estrés y las largas jornadas de trabajo no han sido las únicas cargas emocionales que han vivido algunas personas de la rama de la salud en esta pandemia del COVID-19.
En sus lugares de residencia han sido discriminados con letreros que les advierten que no pueden ingresar al ascensor para evitar que pongan en riesgo a los demás vecinos. Uno de los casos ocurrió en Urbanización Senderos del Palmar en Robledo, cerca al Hospital Pablo Tobón Uribe, a la Clínica Bolivariana y la Clínica CardioVid.
Ante este mensaje discriminatorio, otros vecinos de la unidad dieron una muestra de apoyo al personal de la salud con el mismo método.






