La periodista estadounidense Tina Rosenberg, ganadora del premio Pulitzer, habló con Vivir en El Poblado sobre la manera de construir relatos que superen la mirada sobre los problemas y se enfoquen en las respuestas.
El 20 de noviembre de 2014 la periodista Tina Rosenberg publicó en su blog en el New York Times un artículo en el que describió cómo el médico Rodrigo Guerrero, que por esos días estaba en su penúltimo año como alcalde de Cali, logró reducir la violencia en su ciudad.
Explicó Rosenberg que, como médico epidemiólogo entrenado en Harvard, durante su primera alcaldía entre 1992 y 1994, Guerrero enfrentó en Cali el incremento de los homicidios de la misma manera en la que se había enfrentado a las enfermedades: con prevención.
La periodista estadounidense tituló su artículo ‘La lucha de Colombia contra el crimen basada en datos’ y, de forma llamativa, en su primer párrafo relató cómo uno de los redactores del desaparecido diario El Mundo, de Medellín, hacía el recuento uno a uno de los 27 asesinatos ocurridos en la ciudad ese fin de semana.
A renglón seguido, los lectores recibieron información acerca de lo que los teóricos denominan el período de La Violencia en Colombia, surgido tras el asesinato del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán.
El recorrido por la historia violenta de Colombia culminó en las cifras de asesinatos en Cali en 1993 y el esfuerzo realizado por el entonces alcalde Guerrero para disminuirlas. En su segundo periodo, cuando se publica el artículo, se revela que el abandono de las políticas implementadas durante esa primera administración, unido a otros factores, generaron un nuevo incremento de la violencia.
Es cuando Rosenberg pasa de nuevo a describir cómo Guerrero y su administración están enfrentando el problema y logrando una reducción en el número de homicidios en la ciudad.
“Es difícil separar los efectos del programa (que implementó Guerrero) de factores externos, como la economía, la guerra de guerrillas de Colombia y el narcotráfico”, escribió Rosenberg, pero en ese momento era un hecho que Cali, y Medellín y Bogotá que copiaron el modelo, tenían una reducción en los asesinatos.
Y a ella le interesaba mostrar cuál fue el proceso para llegar hasta ahí, quiénes intervinieron, cuándo, dónde lo hicieron y cómo. Es decir, sin abandonar principios periodísticos básicos, sin hacer apología de las fuentes o sin que parezca que lo que se escribe es un texto publicitario, Rosenberg describió en detalle el problema y el proceso mediante el cual se planteó una de las múltiples soluciones que puede tener.
“No existe algo como una sola solución porque nada es perfecto; nada es una solución completa a un problema”, ha dicho la periodista estadounidense.
Rosenberg, cofundadora de la Red de Periodismo de Soluciones (Solutions Journalism Network), que capacita y conecta a periodistas en todo el mundo para reportar, de manera rigurosa, sobre las respuestas que surgen frente a un determinado problema en una comunidad y cómo se llega a ellas.
Rosenberg, nacida en Brooklyn, Nueva York, es autora del libro Hijos de Caín: violencia y violentos en América Latina y de La tierra embrujada: enfrentando el fantasma de Europa después del comunismo, con el que obtuvo el premio Pulitzer y el Premio Nacional del Libro de Estados Unidos.
En Vivir en El Poblado creamos una sección, en alianza con Comfama, para desarrollar temas desde el enfoque de este tipo de periodismo y por eso compartimos con ustedes esta conversación con Tina Rosenberg.
¿Cuándo y cómo surge el concepto de periodismo de soluciones?
¡La Red de Periodismo de Soluciones no inventó el periodismo de soluciones! Muchas personas lo han practicado sin ponerle nombre. Nuestra misión es sistematizarlo, enseñarlo y apoyarlo.
Para mí, la idea surgió cuando trabajaba para la revista dominical del New York Times en el año 2000. Propuse una historia sobre el precio de los medicamentos contra el sida en los países en desarrollo. Estos fármacos ya estaban convirtiendo el VIH en una enfermedad crónica y manejable en los países ricos, pero en las naciones con mayor incidencia de VIH/sida casi nadie podía usarlos: costaban entre 10.000 y 20.000 dólares al año.
Eso era algo bien sabido; lo que no se sabía era el motivo. La razón era la connivencia entre Washington y la industria farmacéutica para ejercer presión comercial sobre los países que intentaban fabricar o comprar versiones genéricas de estos medicamentos.
Presenté la propuesta, pero mi editor la rechazó: le parecía demasiado deprimente y un tema ya muy trillado. Así que le di un giro radical. Decidí centrar el reportaje en el único país que estaba fabricando medicamentos genéricos: Brasil.
El resultado fue una historia mucho mejor. Pude decir todo lo que quería sobre las malas prácticas y las presiones ejercidas contra países menos poderosos que Brasil. Fue un enfoque novedoso y estimulante.
Además, ayudó a desplazar el debate: ya no se trataba de si los países en desarrollo “podían” gestionar los medicamentos contra el sida, sino de “cómo” todos los países podían hacer lo mismo que Brasil.
Desde entonces, cada vez que quería realizar un reportaje que mi editor descartaba por considerarlo “demasiado deprimente”, siempre exploraba si existía un enfoque basado en soluciones.
¿Cuáles son los pilares sobre los que se asienta esta forma de periodismo y qué lo hace diferente del periodismo tradicional?
Los periodistas suelen pensar que nuestra labor consiste en informar sobre los problemas del mundo. El periodismo de soluciones amplía esa perspectiva: las “noticias” deben abarcar tanto los problemas como las soluciones. Este enfoque informa sobre la respuesta a un problema y sobre lo que sabemos acerca de su eficacia.
Difiere de las noticias tradicionales en la temática, pero no en los métodos. El periodismo de soluciones es una forma de informar que cumple con los requisitos y el rigor habituales de todo buen periodismo.
Dicho rigor puede resumirse en cuatro pilares. Para que un reportaje se considere periodismo de soluciones, debe ser REAL:
Tratar sobre una Respuesta a un problema.
Buscar Evidencia de éxito o fracaso, más allá de las buenas intenciones.
Informar sobre los Aprendizajes derivados de dicha respuesta (¿cuáles fueron los factores claves que hicieron que funcionara, o que no lo hiciera?).
Informar sobre las Limitaciones (¿qué aspectos de la respuesta no funcionan?).
¿Qué temas aborda el periodismo de soluciones?
No es una herramienta para cubrir noticias de última hora. El periodismo de soluciones es un periodismo de investigación y elaboración propia. Puede aplicarse a cualquier problema que sea generalizado y sistemático. Generalizado, porque si un problema afecta a muchas personas, es probable que muchas hayan intentado resolverlo, y algunas de esas respuestas resultarán más interesantes y exitosas que otras. Y sistemático, porque los sistemas pueden transformarse y replicarse.
Entonces, ¿quién puede practicar el periodismo de soluciones?
Reporteros que cubren un barrio o una ciudad, así como aquellos especializados en áreas como salud, educación, medio ambiente o seguridad pública.




