Era uno de esos días que no te alcanzan para nada. Estaba con las niñas preparando la cena, en ese momento entró Mario y le dije: “Amor, tengo una reunión de trabajo. Necesito que te encargues de las niñas. Debo estar conectada a las 7:00 p.m.”. “Voy a ver si puedo hacerte el favor”, respondió […]