Se siente mejoría en la movilidad y otros aspectos conexos (seguridad, prostitución, mendicidad) en inmediaciones del parque Lleras, luego de la apertura al tráfico vehicular, meses atrás, de la carrera 40 y calle 9A, cerradas por el otrora “abrazo”. Esto se ha acompañado de vigilancia en lugares donde anteriormente se parqueaban taxis (como en la foto) para disuadir irregularidades y controlar a conductores que abusaban de tarifas o consumían sustancias prohibidas. Comerciantes y corporaciones dicen estar agradecidos.





