Lissy Villa, lectora y vecina del Museo El Castillo, nos contó que está feliz con el regreso de las guacamayas, “pues no las veía ni escuchaba hace como dos meses. Venían diario a ‘revisar’ el tronco de palma que les tenemos en el conjunto residencial. Las extrañábamos”. Consultamos a José Fernando Navarro, miembro de la SAO (Sociedad Antioqueña de Ornitología), quien nos explicó que pudieron haberse espantado por la pólvora de diciembre y las lluvias, “pero tienen que volver, pues empieza su época de reproducción y necesitan esos árboles”, afirmó Navarro.





