Los incendios de cobertura vegetal son, por ahora, la señal más visible del fenómeno de El Niño en el Oriente antioqueño. Hasta mediados de agosto, la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Negro y Nare (Cornare) había recibido reportes de 51 eventos, que afectaron cerca de 60 hectáreas. Abejorral, con 10 casos, fue el municipio con mayor recurrencia.
Lo alarmante es que el escenario no apunta a una pausa inmediata, pues el Ideam informó el pasado 13 de agosto que existe una probabilidad superior al 90 % de que El Niño persista hasta el primer trimestre de 2027 y calculó en un 69 % la posibilidad de que alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre.
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Los incendios tampoco son un problema exclusivo del Oriente. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) contabilizó 438 incendios forestales y 7.153 hectáreas afectadas en el país, en el periodo del 16 de junio al 6 de agosto. Un mes antes, en julio, el Gobierno nacional había declarado la situación de desastre durante 12 meses.
En la jurisdicción de Cornare, la mano humana está detrás de buena parte de las emergencias. Las quemas que se salen de control aparecen entre las principales causas reportadas por la autoridad ambiental. En días secos, con vegetación menos húmeda, el fuego puede propagarse con mayor facilidad, de ahí que también sea necesario mantener limpios patios, talleres, depósitos y terrenos donde se acumule material vegetal seco.
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Desde mayo, ante el probable desarrollo del fenómeno de El Niño durante 2026, Cornare había expedido una circular con medidas de prevención dirigidas a las alcaldías, los organismos de gestión del riesgo, empresas y la comunidad. Una de las advertencias más insistentes tiene que ver con el uso del fuego.
“Abstenerse de realizar quemas a cielo abierto, las denominadas abiertas y controladas, así como para la eliminación de residuos orgánicos, agrícolas, forestales, de poda u otros a través del fuego”, señala el documento. La restricción también comprende fogatas y el uso de pólvora, globos y otros elementos que puedan provocar un incendio.
Reducción del agua
Pero el fuego es apenas una parte del problema. Algunas fuentes hídricas de la región ya muestran reducciones importantes de caudal después de varios periodos de poca lluvia. Frente a ese escenario, Cornare pidió a acueductos y prestadores activar los Programas de Uso Eficiente y Ahorro del Agua, revisar los sistemas de captación, identificar pérdidas, reparar fugas y comprobar si cuentan con suficiente capacidad de almacenamiento.
Luego, para los hogares, fincas, comercios e industrias, el ahorro empieza por acciones simples, como evitar el lavado de vehículos y fachadas, el llenado de piscinas y el riego ornamental no prioritario. La corporación también hace una invitación a usar la lavadora con carga completa, tomar duchas cortas y cerrar la llave mientras se enjabonan utensilios. Cuando vuelva a llover, el agua también puede almacenarse para labores de aseo, riego y otros usos que no requieran agua potable.
“Priorizar el uso del agua para consumo humano y doméstico, conforme a la prelación establecida en la normativa vigente”, indica la circular. La recomendación resulta especialmente relevante en las zonas rurales, donde muchas comunidades dependen de acueductos veredales y de fuentes de menor tamaño que pueden resentir con mayor rapidez una reducción de los caudales.
Calidad del aire
Hay otro efecto menos evidente de El Niño: la calidad del aire. Las temperaturas altas, la escasez de lluvias y determinadas condiciones atmosféricas pueden facilitar la acumulación de material particulado PM10 y PM2.5. Por eso, Cornare también plantea disminuir, cuando sea posible, los desplazamientos en vehículo particular, cubrir adecuadamente los materiales de construcción que generen polvo y mantener en buenas condiciones equipos de combustión y flotas vehiculares.
La fauna
Los animales silvestres también pueden terminar afectados por la sequía y los incendios. Si una persona encuentra un ejemplar herido o deshidratado, no debe manipularlo ni obligarlo a tomar agua. La instrucción es comunicarse con la línea de fauna de Cornare, 321 781 13 88. La Corporación cuenta con atención veterinaria para los animales afectados por estas emergencias y realiza posteriormente la evaluación de los daños ambientales.
Aunque el aporte ciudadano es vital para esta temporada, la corporación también pidió a los municipios revisar sus Planes de Gestión del Riesgo y las Estrategias de Respuesta a Emergencias para incluir escenarios de sequía, desabastecimiento de agua, incendios forestales y deterioro de la calidad del aire. También deberán mantener abiertos los canales mediante los cuales la comunidad reporta situaciones de riesgo.
Finalmente, la Corporación advierte que El Niño tampoco significa que dejará de llover. Las condiciones secas pueden alternarse con aguaceros fuertes y crecientes súbitas debido a las características geográficas de la región. Es decir, el Oriente tendrá que prepararse para dos extremos que pueden convivir durante los próximos meses: temporadas con menos agua disponible y episodios en los que, en cuestión de minutos, puede caer demasiada.
PUEDE HABER CRECIENTES
Aunque el panorama esté marcado por días secos y menos lluvia, Cornare advierte que en el Oriente pueden presentarse aguaceros intensos y crecientes súbitas. Por eso, la preparación para la sequía debe convivir con medidas frente a inundaciones. Si empieza a llover con fuerza, se recomienda alejarse de ríos, quebradas, embalses y zonas de inundación; observar cambios repentinos en el nivel o color del agua y aumentos de sedimentos; y evitar cruzar puentes o corrientes desbordadas. En viviendas o fincas cercanas a cauces se debe proteger a los animales de compañía y animales de cría. Y mantener libres de basuras, escombros u objetos las obras hidráulicas y los pasos de agua. Si las autoridades ordenan evacuar, la indicación es dirigirse a un terreno más alto o a un piso superior. También es necesario tener a la mano números de emergencia y reportar represamientos, inundaciones inusuales o cualquier condición que pueda representar un riesgo.




