70 al 100 %
de probabilidad
de que las temperaturas
estén por encima de lo
normal, según el SIATA.
Daniel Ruíz-Carrascal, coordinador general del SIATA alerta sobre cuatro principales efectos que podría sufrir o experimentar el Valle de Aburrá, que se reflejarán en el último trimestre del año y se pueden extender hasta mayo de 2027. El primero es la reducción de oferta hídrica superficial, entre los meses de diciembre y febrero, que “puede tener un impacto significativo en aquellas cuencas hidrográficas que son abastecedoras de acueductos veredales y multiveredales en el territorio metropolitano”, explica Daniel Ruíz.
75 %
de probabilidad de El Niño
sin precedentes desde
1950, según el Centro de
Predicción Climática de
Estados Unidos.
Se tiene una probabilidad del 70-100% de temperaturas del aire por encima de condiciones normales o de valores típicos históricos. El estrés hídrico en vegetación o la afectación en árboles y jardines por la falta de agua es el tercer efecto que se espera en esta temporada. Por consiguiente, los incendios y la calidad del aire son el cuarto efecto. El extremo norte de Suramerica puede experimentar un incremento en la susceptibilidad a incendios, generando material particulado que queda suspendido en el aire y puede ser arrastrado hasta el Valle de Aburrá. “El primer periodo de gestión de episodios de calidad del aire de 2027, que normalmente ocurre en los meses de febrero y marzo, deberá ser de particular atención”, afirma el experto.
Teniendo en cuenta estos reportes, el SIATA afirma que “nuestro objetivo es entregar información con suficiente tiempo de antelación, semanas a meses, para que la gente tome mejores decisiones desde hoy, antes de que lleguen las fases más críticas”.
MENOS LLUVIA, PERO MÁS INTENSA
El Niño se conoce por las altas temperaturas y la posible reducción de las fuentes hídricas como los ríos, pero no quiere decir que será una temporada de completa sequía. Daniel Ruíz-Carrascal, coordinador general del SIATA, explica que este fenómeno trae menos nubes, por lo que los rayos del sol llegan con más fuerza a la tierra, calentando la superficie del suelo, el aire y evaporando más rápido los cuerpos de agua. Esto sucede en la tropósfera, la capa más baja de la atmósfera que va desde la superficie de la tierra y se extiende a una altura promedio de 9 a 15 kilómetros. En esta capa ocurren dos fenómenos a la vez:
Por El Niño, la parte alta de la tropósfera se calienta más de lo usual y la parte baja (la más cercana a nuestra superficie) también aumenta la temperatura por la falta de nubes, lo que quiere decir que toda la capa se convierte en una gran esponja que absorbe más vapor de agua. Debido a que se tiene una tropósfera con la posibilidad de almacenamiento de mayor contenido de vapor de agua, así como mayor energía disponible, se pueden presentar eventos de lluvia de alta intensidad, aun en un escenario de reducción en los acumulados totales de precipitación.





