*Por: Ana María Londoño Rivera
Que los niños cuando están en el hospital tienen una dieta especial, es una verdad innegable, sabemos que para cada diagnóstico la dieta está cuidadosamente preparada. O en otros términos, está restringida.
Eso es deseable, es necesario, es obvio. Pero el día de los brujitos también llega a los hospitales, y cuando tienes más de ciento cincuenta familias reunidas, la fecha llega con ilusiones y planes y el cuerpo médico también quiere hacer su aporte. Es una gran complicidad para que, al menos, en esta ocasión el hospital se vista de colores y de dulces.
Todo está preparado: la profesora del aula hospitalaria inicia la revisión de temas algunos meses antes: la selva, los personajes de Disney, el espacio, los microorganismos son algunos de los temas candidatos y la decisión se toma entre varias voces, argumentos a favor y en contra hasta que el tema queda elegido. Se comunica de forma especial, porque cada servicio se encarga de la decoración. La creatividad encuentra su espacio y una nueva regla: materiales livianos y ecológicos, no podemos afectar ni la seguridad de nuestros pacientes, ni la infraestructura hospitalaria.

Mientras esto sucede, diversos aliados del Hospital Infantil regalan los disfraces, que deben ser entregados a la lavandería para estar a punto. Aula hospitalaria, servicios, lavandería, dirección, donaciones todos nos unimos para conseguir los dulces, un paquete bien nutrido para cada paciente. Es la tradición, nos repetimos.
Sin embargo, la enfermera en jefe fue clara y enfática: este año no podemos dar dulces, no es coherente, no todos podrán disfrutarlos, tenemos que pensar en algo diferente. Han tenido una conversación y nos notifican que debemos ajustarnos.
¿Cómo diferente? La tradición lo dice, el dulce hace felices a los niños, el día de los brujitos se intercambian dulces, debemos lograr mantener la tradición. Pero no la decisión estaba tomada y…La magia de la limitación, es que es tierra fértil para nuevas ideas ¿qué más endulza? ¿Qué más cambia un día normal en algo extraordinario? … las palabras ¡Sí, las palabras!
Así nace una nueva tradición. El día de los brujitos llegan cuentos, libros para colorear, revistas de sopas de letras, colores, marcadores… todos elementos con los que la imaginación de los pacientes pueda viajar. La tradicional adopta una nueva forma, hay disfraces, hay colores y está la dulce compañía que representa un buen cuento o novela, una lectura compartida en familia, un cambio de tiempo.
Ya somos más que estos personajes ficticios que nos permitimos ser por ese único día, somos también una suma de voluntades con el fin de que las palabras lleguen en esta fecha especial. Únete, tú también puedes celebrar esta fecha con nosotros y sumar en la tradición de ¡Endulzar con palabras!
Puedes enviar tus aportes como colores, cuentos, libros para colorear al Hospital San Vicente Fundación Medellín.
Calle 64 # 51 D – 154 Medellín – Colombia
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