La Cooperativa de Cafitultores del Municipio de Andes -Cooperandes-, que cuenta con más de 3.907 asociados concentrados en los municipios de Andes, Betania, Ciudad Bolívar, Jardín e Hispania, Suroeste antioqueño, y Carmen de Atrato, Oriente chocoano, es una de las más antiguas e importantes de Colombia con más de seis décadas de historia.
La reactivación de sus servicios permite a 1.300 familias caficultoras (el 73 % de ellas compuestas por pequeños productores) tener una garantía de producción, acopio y comercialización de su café, uno de los más excelsos a nivel nacional y mundial.
Además, Cooperandes ha brindado apoyo a miles de pequeños y medianos caficultores mediante la garantía de acceso a mejores precios, crédito barato, insumos agrícolas y programas sociales.
Con el pasar de los años, este respaldo ha generado un impacto importante en la subregión y en el sector cafetero de todo el país al consolidarse como un ejemplo de cooperativismo.
Al respecto, la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, indicó que es el cooperativismo y la organización campesina y caficultora la que permite el avance real de la Reforma Agraria y consolidar la agricultura campesina, familiar y comunitaria como gran referente transformador del campo.
“La historia del café es la historia de Colombia, y Colombia es una tierra de caficultores. Hoy, con el cambio climático tenemos que fertilizar, renovar, pero también avanzar para que la economía cafetera siga creciendo. ¡Que viva Cooperandes!”, expresó.
La caficultura florece en Andes
Martha Osorio, asociada de Cooperandes, expresó su alegría por este proceso de recuperación y salvaguarda de la cooperativa.
“Hoy estamos viendo que la recuperación de la cooperativa es una realidad y agradecemos por este hecho. La caficultura florece en esta región con este hecho tan importante,”.
Cooperandes llegó a ser la empresa que más generaba empleo en el municipio de Andes, con más de 300 cupos directos y 500 indirectos vinculados a sus operaciones.
Sumado a eso, fue un regulador natural del precio del café en esta zona del país. Su presencia evitaba abusos por parte de intermediarios y mantenía estándares de compra, al punto de beneficiar incluso a productoras y productores no asociados.





