Con el propósito de crear hogares funcionales, y que se adapte a la vida cotidiana, en La Feria del Diseño 2026, IKEA presentó la nueva línea Life at Home. Tal y como lo explica Nicole Kabierschke, gerente regional de Marketing de la marca, las nuevas tendencias indican que el hogar no es solamente un espacio físico, “es el lugar donde las personas descansan, comparten y construyen buena parte de sus rutinas”, describe ella.
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De acuerdo con un estudio contratado por IKEA, para el 46 % de los colombianos el hogar es su lugar favorito, por encima de cualquier otro entorno. Y, dentro de esa cotidianidad, algunos espacios adquieren un papel especial.
“La cocina, por ejemplo, es escenario de encuentros, conversaciones y actividades diarias, mientras que el clóset acompaña momentos más íntimos, desde elegir qué ponerse hasta cerrar el día”, explica Nicole Kabierschke.
Cinco claves para crear un hogar funcional y adaptado a la vida cotidiana

Partir de la pregunta: ¿Cómo se vive realmente ese espacio? Es un buen punto de partida al momento de decidir cómo adaptar los espacios para vivir “la comodidad”.
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Desde esa perspectiva, a continuación, cinco aspectos que pueden tenerse en cuenta para crear espacios funcionales y pensados para la vida cotidiana:
- Entender cómo se vive cada espacio: antes de elegir muebles o soluciones de almacenamiento, conviene observar qué sucede realmente en cada zona de la casa. En la cocina, por ejemplo, puede ser útil preguntarse cuántas personas la utilizan, qué preparan con mayor frecuencia y qué elementos necesitan tener a la mano. En el clóset, las necesidades también pueden variar: algunas personas requieren más espacio para colgar prendas, mientras otras necesitan zonas para doblar ropa u organizar accesorios. Identificar estas dinámicas permite tomar decisiones de diseño que respondan a las necesidades reales y no solamente a una idea predeterminada de cómo debería verse un espacio.
- Aprovechar cada centímetro: un espacio funcional no necesariamente es el más grande, sino aquel que aprovecha mejor las posibilidades que tiene. En la cocina, esto puede lograrse utilizando el espacio vertical, incorporando soluciones interiores o distribuyendo las diferentes zonas de manera que faciliten el movimiento. En el clóset, aprovechar la altura y combinar espacios para colgar y doblar puede ayudar a organizar mejor las pertenencias. Los accesorios interiores también permiten utilizar zonas que, de otra manera, podrían quedar desaprovechadas.
- Organizar de acuerdo con el estilo de vida: no todo lo que hay en una casa se utiliza con la misma frecuencia. Por eso, organizar los objetos de acuerdo con las actividades cotidianas puede facilitar las tareas del día a día. Los elementos que se usan constantemente pueden permanecer más cerca y aquellos de uso ocasional pueden ubicarse en otros espacios. En zonas como la cocina y el clóset, esta lógica permite que la organización responda a las rutinas de quienes las utilizan.
- Adaptar el espacio a quienes lo habitan: cada hogar tiene necesidades y estilos diferentes. Por eso, las soluciones pueden combinar elementos funcionales con las preferencias de quienes viven en él. En el caso de las cocinas, la nueva línea de IKEA cuenta con el sistema Metod, que permite combinar estructuras, frentes, cajones y accesorios para crear diferentes configuraciones. En Colombia, este sistema cuenta con 25 años de garantía. Una posibilidad similar está presente en los clósets. El sistema PAX permite crear configuraciones según las necesidades de cada persona, mediante diferentes tamaños, interiores, puertas y accesorios. Estos cuentan con 10 años de garantía.
- Diseñar pensando en el futuro: las necesidades de un hogar pueden cambiar con el tiempo. Una nueva rutina, cambios en la familia o una manera diferente de utilizar determinado espacio pueden hacer que lo que funciona hoy necesite ajustarse mañana. Por eso, las soluciones modulares pueden ser una alternativa para acompañar esas transformaciones. La posibilidad de modificar o reorganizar un espacio permite que el diseño evolucione junto con las personas que lo habitan.
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Aunque, advierte la gerente regional de Marketing que al final, crear un hogar funcional no necesariamente significa tener más espacio ni seguir la última tendencia.
“Se trata de entender cómo transcurre la vida dentro de él y diseñar a partir de esas necesidades. Una cocina que facilita las tareas cotidianas o un clóset que ayuda a organizar mejor las pertenencias pueden convertirse en pequeños cambios que hacen más sencillo el día a día”, finaliza Nicole Kabierschke, gerente regional de Marketing.





