Medellín cuenta con más de 600.000 árboles y 56 corredores verdes que contribuyen a regular la temperatura de la ciudad. Mantener este patrimonio ambiental ante los periodos de sequía plantea el reto de encontrar fuentes alternativas de agua para el riego de parques, jardines y otros espacios públicos.
La necesidad cobra relevancia ante las condiciones climáticas previstas para los próximos meses. Según el SIATA, en septiembre de 2026 cayó apenas el 18 % de la lluvia esperada y existe un 98 % de probabilidad de que se presente un fenómeno de El Niño muy fuerte, con impactos críticos entre diciembre de 2026 y mayo de 2027.
Riego nocturno
Ante este panorama, la Administración Distrital anunció que el riego de las zonas verdes públicas se realizaría durante la noche y con agua proveniente de corrientes subterráneas, como una alternativa para reducir el uso de agua potable en estas actividades.
“Tenemos agua en sistemas de pozos ubicados en puntos identificados y estamos estudiando con el Área Metropolitana las medidas legales para poder utilizarla, para sustituir el uso de agua potable y no poner en riesgo el abastecimiento para el consumo humano”, explicó Marcela Ruiz Saldarriaga, secretaria de Medio Ambiente de Medellín.
En el Valle de Aburrá, estudios de la Universidad de Antioquia y la Universidad Nacional identifican tres acuíferos, con un volumen estimado de 212 millones de metros cúbicos. El Área Metropolitana calcula que este recurso podría abastecer a 400.000 personas durante un año. Actualmente, en el territorio operan cerca de 1.000 pozos y aljibes.
El aprovechamiento de estas reservas requiere conocer su capacidad de recarga y establecer límites de extracción que garanticen su sostenibilidad. Para ello, el Área Metropolitana monitorea el acuífero mediante piezómetros instalados a 150 metros de profundidad en Medellín y Envigado, con el fin de determinar las tasas de extracción adecuadas.
Aguas residuales tratadas
Otra alternativa es el reúso de aguas residuales tratadas. La Resolución 1256 de 2021 permite utilizarlas para el riego de zonas verdes y el mantenimiento de parques. Además, la Ley de Acción Climática establece la meta de reutilizar el 10 % de las aguas residuales domésticas para 2030. En Medellín, EPM trata el 92 % de sus aguas residuales.
“En el riego de jardines y el lavado de espacios públicos, el propósito es no usar agua potable sino reutilizar agua tratada. De la mano del Área Metropolitana y de EPM estamos adelantando el trámite para tener acceso al agua que sale de las plantas de tratamiento y que cumpla con unas condiciones sanitarias”, señaló Ruiz.
La implementación de estas alternativas exige verificar la calidad del agua, establecer balances entre extracción y recarga, mejorar la eficiencia del riego y proteger las zonas donde se infiltra el recurso hídrico.
La articulación entre el Distrito, el Área Metropolitana, EPM y la academia será fundamental para avanzar en el aprovechamiento sostenible de las aguas subterráneas y residuales tratadas, con el objetivo de conservar las zonas verdes de Medellín sin comprometer el suministro de agua potable para los hogares.





