Vivir más años plantea una pregunta que va mucho más allá de la salud: ¿qué queremos hacer con el tiempo que tenemos por delante? Esa es una de las reflexiones que propone Humberto Cadavid en La vejez no existe. El arte de vivir la nueva longevidad, un libro que invita a revisar las ideas con las que tradicionalmente hemos entendido el envejecimiento.
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El título es provocador y puede despertar una objeción inmediata: la edad existe y el cuerpo cambia. Sin embargo, aclara el autor que su propuesta no consiste en negar el paso del tiempo, sino en cuestionar que la vejez tenga que entenderse únicamente como una etapa de pérdida, limitaciones o retiro de la vida activa.
En este libro, la apuesta es:
“Pensar la longevidad como una oportunidad para seguir aprendiendo, fortalecer la autonomía, encontrar propósitos y mantener vínculos con los demás”.
La obra es resultado de una investigación que, cuenta Humberto Cadavid, ha desarrollado durante más de cuatro décadas alrededor del ecosistema de la longevidad. En ese recorrido ha reunido preguntas provenientes de la filosofía, la ciencia, la psicología y distintas culturas, además de las experiencias acumuladas durante sus viajes.
Según contó, el libro surge, en buena medida, de una inquietud personal: cómo prepararnos para una vida cada vez más larga y qué condiciones necesitamos para habitarla de una manera significativa.
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Una nueva manera de entender el tiempo
La publicación desplaza la conversación desde la cantidad de años hacia la forma de vivirlos. La prolongación de la vida, favorecida por los avances de la ciencia y la medicina, abre posibilidades, pero también plantea desafíos individuales y colectivos.
“No basta con llegar a edades más avanzadas: importa cómo se viven esos años, qué relaciones se cultivan y qué lugar conserva cada persona en su comunidad”, afirma el autor.
Cadavid propone entender esta etapa como una obra que cada individuo puede construir. A través de la filosofía Resplander, desarrollada por él, plantea una mirada que invita a contemplar la vida con gratitud y no desde el arrepentimiento.
“La idea es reconocer que los años adicionales pueden convertirse en tiempo para explorar intereses, revisar prioridades, aportar a otros y abrir nuevos capítulos de la historia personal”, dice.
La reflexión no se limita al individuo. En ese contexto, el autor pone sobre la mesa la idea de las zonas azules, territorios reconocidos por sus condiciones favorables para una vida longeva y saludable, y plantea la necesidad de conversar sobre el tema desde las familias, los medios de comunicación, la opinión pública y quienes toman decisiones de política pública. La longevidad, desde esta mirada, no es exclusivamente una responsabilidad individual: también depende de las posibilidades que ofrece el entorno.
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¿Por qué leer este libro? El autor responde que porque permite detenerse en una pregunta que suele aplazarse hasta que el envejecimiento se hace evidente: ¿cómo queremos vivir la siguiente etapa de nuestra vida? Su propuesta puede interesar tanto a quienes se acercan a la edad mayor como a quienes todavía la perciben distante, pues invita a pensar desde ahora en el propósito, las relaciones, la autonomía y el sentido que deseamos darles a nuestros años.
El autor
Humberto Cadavid nació en Bello, Antioquia, en 1949. Es ingeniero de formación y ha desarrollado una trayectoria empresarial en los sectores inmobiliario y turístico, además de iniciativas relacionadas con ecosistemas de longevidad. Su aproximación al tema, según la información editorial, nace de la curiosidad, los viajes y la experiencia personal.
Con La vejez no existe, Cadavid propone cambiar la pregunta: no se trata solamente de cuántos años nos quedan, sino de cómo queremos habitarlos. Una invitación a entender que una vida más larga también puede ser una oportunidad para seguir construyendo, aprendiendo y encontrando motivos para participar en el mundo.




