El motociclista apareció por la derecha. En cuestión de segundos estiró el brazo por la ventanilla del vehículo, le arrebató el celular al pasajero y desapareció entre el tráfico de la avenida Regional. Eran las 5:20 de la tarde del jueves 18 de junio y el ciudadano franco-suizo, que viajaba como copiloto en un servicio de plataforma, a la altura de Bancolombia, apenas alcanzó a reaccionar cuando el teléfono ya iba varios metros adelante.
El celular seguía transmitiendo su ubicación y la expectativa de la víctima era que esa información permitiera una reacción rápida de las autoridades. Su pareja llamó de inmediato a la línea 123, explicó lo ocurrido y recibió un número de radicado. También, según relató, la orientaron para que, si lograban ubicar el teléfono en tiempo real, se comunicara con la línea 122 de la Fiscalía.
Sabían que no iban a recuperar el dispositivo. Su interés era, sobre todo, que las autoridades actuaran con rapidez para dar con el ladrón. Siguieron cada uno de los pasos que les indicaron. Mientras observaban cómo la ubicación del celular cambiaba de lugar, contactaron al comandante de Policía de El Poblado, el mayor John Edward Galán, con la intención de suministrar información que pudiera ser útil para una eventual reacción. La respuesta llegó varias horas después, cerca de la medianoche, mediante un mensaje de WhatsApp.
En ese intercambio, le compartieron detalles sobre la motocicleta involucrada y la descripción física del presunto responsable. La respuesta del comandante fue que el lugar donde ocurrió el hurto no hacía parte de la jurisdicción de El Poblado, sino de Belén, por lo que recomendó dirigir la información a esa estación.
La gestión continuó con un mensaje de voz enviado al comandante de Belén y una llamada a la línea 122 de la Fiscalía. Según el testimonio, el comandante nunca respondió y, al intentar comunicarse con la Fiscalía, una grabación informó que no había personal disponible para atender la llamada. Horas después también intentaron consultar el número de radicado entregado por el 123 en el sistema de PQRS del Distrito, sin encontrar resultados asociados al caso.
La Secretaría de Seguridad explicó a Vivir en El Poblado que ese radicado no corresponde a una denuncia penal y que su función es distinta. “Ese número únicamente certifica que la llamada fue recibida, que se creó un incidente y que quedó la trazabilidad del reporte. En el 123 no recibimos denuncias; las denuncias son competencia de la Fiscalía. Muchas personas creen que el radicado permite hacer seguimiento al proceso, pero no es así”, precisó la dependencia.
Un segundo caso fue relatado por el creador de contenido gastronómico @saboresnlamesa. También viajaba como copiloto en un DiDi por la Regional, con la ventanilla a media altura, cuando un motociclista aprovechó el momento en que iba a pagar. “Entró una mano, me lo sacó y se fue. Me bajé y corrí; alcancé a identificar la moto, pero por el susto no vi la placa”, contó.
El afectado dijo que tuvo dificultades para denunciar porque la página estaba caída y que debió bloquear el equipo y cambiar las claves de Gmail y Apple ID, pues intentaban ingresar a sus cuentas. Al revisar “Buscar mi iPhone”, el celular aparecía en una zona del centro. Ocho días antes, agregó, un amigo suyo había sufrido otro hurto en Laureles y ambos dispositivos marcaban ubicaciones cercanas.
“Después de que subimos las historias, la cantidad de gente diciendo que por el mismo sector de la avenida Regional la habían atracado era increíble”, señaló. Entre los comentarios aparecieron personas que aseguraron haber sufrido robos similares a la altura de Bancolombia y otras que dijeron no haber recibido acompañamiento, pese a conocer la ubicación del equipo.
Según la Secretaría de Seguridad, cuando “una persona tiene la ubicación en tiempo real de un celular robado debe comunicarse inmediatamente con la línea 123. Desde allí se coordina el envío de una patrulla y se recomienda esperar en un sitio seguro mientras llegan los uniformados. La ubicación también se comparte con la Policía para apoyar las labores de búsqueda”.
Aunque esos relatos no bastan para probar un patrón delictivo, ni permiten establecer cuántos hurtos ocurren bajo esta modalidad, sí muestran que los robos en la avenida Regional superan un caso aislado.
En lo corrido del 2026, cerca del 55 % de las llamadas al 123 ha requerido asistencia policial. Adicionalmente, se han recuperado 113 celulares, por medio de cámaras.




