El Distrito de Medellín abrió una nueva convocatoria para que establecimientos de entretenimiento nocturno reciban acompañamiento técnico y pedagógico en control del ruido, una problemática que afecta la convivencia en sectores donde confluyen bares, discotecas, turismo y vivienda. La estrategia es liderada por la Secretaría de Medio Ambiente y busca que los negocios adopten buenas prácticas antes de que las emisiones sonoras deriven en quejas o sanciones.
La convocatoria está dirigida a propietarios, administradores y representantes de bares, discotecas, centros de turismo, escenarios de conciertos y otros espacios asociados a la actividad nocturna. Según la Alcaldía de Medellín, el objetivo es entregar herramientas para identificar oportunidades de mejora, prevenir impactos en las comunidades vecinas y promover actividades más responsables en la noche.
El programa incluye capacitación, acompañamiento para implementar acciones de control acústico y procesos de autodiagnóstico. Además, contempla apoyos como diseños para la insonorización de espacios y el uso de decibelímetros, con el fin de que los mismos establecimientos puedan medir sus niveles de ruido y tomar decisiones informadas sobre su operación.
Mario Ramírez, subsecretario de Gestión Ambiental de Medellín, explicó que se trata de “un acompañamiento técnico y cultural” para que los establecimientos se acerquen a la administración y participen en la estrategia. El funcionario señaló que el control del ruido también tiene relación con problemas de contaminación sonora y salud pública.
Desde el segundo semestre de 2024, más de 100 establecimientos han participado en este programa y ya implementan medidas de prevención y mitigación sonora, según informó la administración distrital. La estrategia se suma a las acciones de la Cuadrilla Antirruido de la Secretaría de Seguridad y Convivencia, que durante el primer trimestre de 2026 realizó 146 intervenciones.
De esas intervenciones, 80 fueron mediciones acústicas, 63 correspondieron a sensibilizaciones pedagógicas y tres fueron brigadas interinstitucionales. La combinación entre acompañamiento preventivo y control en territorio muestra que el ruido dejó de ser tratado solo como una molestia ocasional y pasó a ser un asunto de convivencia urbana.
La Organización Mundial de la Salud ha advertido que el ruido ambiental puede tener efectos no auditivos, entre ellos alteraciones del sueño, molestias persistentes y afectaciones cardiovasculares o metabólicas. En una ciudad con zonas de alta actividad nocturna, la reducción de emisiones sonoras no solo impacta la operación de los negocios, sino también la calidad de vida de quienes viven cerca de estos corredores.
Los interesados pueden inscribirse en el formulario dispuesto por la Alcaldía de Medellín. La invitación, según la Secretaría de Medio Ambiente, está abierta para propietarios, administradores y gestores de establecimientos que quieran recibir orientación técnica antes de enfrentar conflictos mayores por ruido.
Para inscribirse haga clic acá: FORMULARIO
Claves
La convocatoria está dirigida a establecimientos nocturnos de Medellín.
El acompañamiento incluye capacitación, diseños de insonorización y uso de decibelímetros.
Desde 2024, más de 100 negocios han recibido asesoría.
En el primer trimestre de 2026, la Cuadrilla Antirruido hizo 146 intervenciones.





