La capital de Antioquia fue una de las dos ciudades de América Latina seleccionadas en la segunda edición de la Convocatoria del Fondo Internacional para las Metrópolis: Sistemas Locales de Cuidado. Medellín recibirá 100.000 dólares y se destinarán a implementar intervenciones artísticas, culturales y comunitarias que cuestionen los mandatos tradicionales de la masculinidad.
Esta iniciativa busca que 2.000 hombres participen en procesos formativos sobre corresponsabilidad en el trabajo doméstico y de cuidado no remunerado. El objetivo es redistribuir estas tareas que, según el DANE, ocupan 7 horas y 35 minutos diarios de las mujeres frente a las 3 horas y 25 minutos de los hombres en Colombia.
La Secretaría de las Mujeres, en conjunto con la Fundación Mi Sangre, liderará la ejecución a través de cuatro líneas: comunicación para el cambio social, arte, fortalecimiento institucional y promoción de la salud masculina. David Vidal, líder de proyectos de la Fundación Mi Sangre, estima que la meta es que los hombres asuman labores de cuidado para facilitar que las mujeres ejerzan sus derechos con una menor carga de tareas domésticas.
“Si redefinimos la masculinidad, si transitamos hacia nuevas masculinidades más armoniosas, menos destructivas, y asumimos labores de cuidado, tendremos una sociedad más equitativa donde verdaderamente las mujeres puedan vivir sus derechos, descargando labores de cuidado y teniendo una equidad y un trato más igualitario entre hombres y mujeres, frente a esas responsabilidades de cuidado”, afirmó Vidal.
A nivel mundial, las mujeres realizan el 76 % del trabajo de cuidados, situación que limita su acceso a la educación y al empleo. “Promover masculinidades corresponsables no solo previene la violencia, también contribuye a liberar tiempo para las mujeres y fortalecer su autonomía”, señaló la secretaria de las Mujeres, Valeria Molina Gómez. La estrategia también incluye el autocuidado masculino como método para reducir la carga de asistencia que recae sobre las familias.
Con esta iniciativa, la administración municipal busca integrar a los hombres en la reducción de la disparidad de tiempo y en la construcción de un sistema de bienestar colectivo en la ciudad.





