“Cada individuo tiene su ritmo para caminar, para trabajar y para amar”. Fernando González
Para hablar sobre José Zuleta “Pepe”, debo hablar de Fernando González. Primero, porque gracias a Otraparte pude conocerlo en persona, y hoy, si él me lo permite, lo puedo llamar amigo; una amistad distante pero bonita, la cual se sostiene por cortas conversaciones por chat o con una cerveza cuando visita la ciudad.
Para hablar de “Pepe” debo hablar del brujo de Otraparte, porque el cuento con el que inicia su más reciente publicación, Sol bajo la lluvia, cuentos reunidos de su amplia obra como narrador, relata el encuentro de Fernando González con su abuelo, Estanislao Zuleta Ferrer, gran amigo del brujo y quienes en este texto tienen una caminata por el centro de Medellín, se comparten libros y se despiden, se ven por última vez, con un final inesperado del suceso real donde Estanislao Zuleta Ferrer muere en un accidente aéreo, justo en el mismo en el que muro un tal Carlos Gardel.
Para hablar de “Pepe” debo hablar de Fernando González porque él en sus obras hablaba mucho sobre el ritmo ritmo para la vida, para trabajar, para amar y para escribir y justo eso pienso cuando lo a José Zuleta Ortiz y también cuando lo escucho. Un ritmo, uno claro, uno construido con calma. Ese ritmo lo podemos sentir en este compilado de cuentos y también en sus dos novelas, una de ellas ganadora del Premio Nacional de Literatura del Ministerio de Cultura, Lo que no fue dicho, y otra escrita con el trazado de todo lo que vivió realizando talleres de escritura en las cárceles de Colombia, Una versión de los hechos.
Para hablar de “Pepe” puedo hacerlo desde las formas en que lo conozco y admiro, me alegra ver su obra en las principales librerías, en los clubes de lectura, en las presentaciones de libros. Es poeta, cuentista y novelista, ha formado y guiado a personas para que puedan escribir lo que sienten, lo que han vivido, lo que merece ser contado y eso también define lo que vemos en su obra.
Lo que podrán encontrar en sus cuentos reunidos sale de los libros La sonrisa trocada, La espiral del alambique, Ladrón de olvidos, Las pequeñas causas, y mi favorito, La tarde del petirrojo. Es un viaje con ese ritmo del que quiero antojarles a explorar y disfrutar y por supuesto conocer, conocer mucho más de “Pepe”.
Su obra se puede encontrar en bibliotecas públicas, hace unos meses fue bibliotecario por un día en Otraparte y pudo conectar y conversar con muchas personas. En las librerías sus dos novelas y este libro de cuentos compilados también, además lo estará presentando en la Fiesta del Libro, donde seguramente se nos cruzará una cerveza para hablar de la vida, de su obra, de su ritmo.





