Brayan Orozco es un joven cartagenero que, desde hace más de dos años, pasea a gusto y de forma anónima por las calles de Marinilla, pese a ser una suerte de celebridad internacional, con seguidores que se cuentan por millones en el mundo virtual.
Tiene 25 años (cumplirá 26 el próximo 15 de octubre) y más de una década de haber encontrado en la virtualidad un camino concreto de progreso. En su natal Cartagena, a los 14 años, inició una exitosa carrera como posicionador de marcas digitales para empresas y como creador de contenido humorístico para internet. Sus cuentas, como Brayan de Jesús en ese entonces, crecían como la espuma, empírica y orgánicamente, semana tras semana.
“Me bajaron la cuenta más grande que tenía, sin explicaciones, como a veces pasa. Me desmotivé de eso y empecé otra de mis pasiones, que son los streamings de gamer”. Brayan se refiere al contenido basado en la actividad de comunidades de videojuegos de combate (como el muy popular Free Fire), que permiten la participación simultánea de varios contrincantes, quienes pueden estar en cualquier parte del mundo.
Este nuevo rumbo exigió un nuevo nombre: Brayan Crazzy. “Se necesitan muy buenos equipos, una muy buena conexión y un entorno que le dé tranquilidad a uno para concentrarse en obtener el mejor desempeño”. Y todo eso lo encontró en el Oriente antioqueño, de la mano del amor de una joven marinilla que, por cosas de la vida, se crió en Cartagena, donde se conocieron y enamoraron. “La familia de mi pareja me ha tratado muy bien. Me encanta el clima, así, entre templado y frío; me encanta la comida paisa, las opciones que hay aquí son variadas y más saludables”.
De su tierra natal recuerda con profunda nostalgia a su familia, en particular, a su papá y a sus abuelos, quienes lo criaron y le han apoyado en todo momento. “También las idas a la playa y el mote de queso de mi abuela, pero siento que aquí he encontrado un entorno seguro, muy amigable; feliz con mi pareja y nuestra mascota, son mi familia inmediata aquí”.
Para Brayan Crazzy no existe algo parecido a la tediosa rutina. Una semana puede estar dedicado a grabar sesiones de tres o cuatro horas de streaming (transmisiones en directo de partidas en Free Fire y otros juegos), editarlas y subirlas a sus distintas redes. En la siguiente, lo pueden contratar para jugar hasta doce horas seguidas o para que asista a algún evento presencial dentro o fuera del país.
Ha colaborado con firmas desarrolladoras de estos videojuegos como Garena Free Fire, Nubia Technology, Delta Force y Temu; también participó en los Free Fire Awards en México y ha sido invitado a convenciones internacionales de la llamada industria gamer. Es un nuevo mundo y Brayan Orozco, o mejor, Brayan Crazzy, uno de sus habitantes mejor conectados. Y lo hace desde aquí, en Oriente.





