Desde diciembre del año pasado, si se vive en el corazón de Rionegro, ya no es necesario desplazarse hasta Medellín para disfrutar de los célebres sapitos, besos de negra y tantas otras delicias que la repostería Astor ha entregado a los antioqueños durante los últimos 95 años.
“En el centro comercial San Nicolás tenemos nuestro más reciente punto de venta propio. Si bien, de tiempo atrás, tenemos un distribuidor en el aeropuerto José María Córdova, esa no es una sede nuestra ni ofrece todos nuestros productos”, explicó Carlos Silva, gerente de la marca, durante el lanzamiento de Sinfonía 95, el producto desarrollado para tan especial aniversario, junto con la Orquesta Filarmónica de Medellín.
“Sinfonía 95 trae siete chocolates con un relleno distinto, con gotas de cacao diferentes, representando cada uno las siete notas musicales. El 5% de las ventas de este nuevo producto irá a los proyectos sociales que tenemos con población neuro diversa, excombatientes, víctimas y personas con afectaciones en su salud mental. En el Oriente antioqueño también trabajamos programas de formación musical en La Ceja y Rionegro”, agregó María Catalina Prieto, directora ejecutiva de Filarmed.
“Preparamos este producto especial como un regalo para Medellín y Antioquia. Si no fuera por nuestros clientes, el Astor no tendría esta vigencia que hoy celebramos. Son 95 años y este es el primero, con pie propio, en el Oriente antioqueño”, concluyó Carlos Silva.






