Las cocinas tradicionales reflejan la riqueza cultural y gastronómica de una región. Particularmente, en la cocina del Pacífico, que fue declarada Patrimonio Cultural e Inmaterial por el Ministerio de Cultura en el 2009, se resalta su importancia histórica y ancestral.
Para este chef, de origen chocoano, quien hace más de 10 años ha vivido en tierras antioqueñas, “la cocina del Pacífico es un acto de comunión y solidaridad”, porque en ella siempre ha estado presente el compartir, ya sea con los amigos, familiares o con “todo aquel con quien se pueda estar en una mesa llena de platos deliciosos y abundantes”, dice.
Él es Dani Afrococina, el chef de la cocina chocoana y del Pacifico en las redes sociales, la imagen de una cocina tradicional, muy ‘hogareña’, cercana y que “huele a Omaira”, su mamá, a Melania, su hermana mayor, y a las demás mujeres de su casa. Su arte incluye platos como el encocado de pescado o camarón y arroz clavado con piangua. Es ese tipo de gastronomía que no está en restaurantes ‘finos’.
En sus contenidos, él habla de la cultura y los lugares tradicionales del Pacífico mientras prepara, por ejemplo, arroz con coco, pescados fritos y explora las técnicas de las abuelas chocoanas para que los patacones de plátano verdes o maduro queden bien crocantes y a la vez ‘tiernos’. También narra cómo encontrarle el punto perfecto a la sopa de queso o de ahuyama. Y la odisea que es encontrarles la textura ideal a las salsas caseras.
Sus videos explican el proceso sin ‘complicarlo’, con un sello de identidad, con música del Pacífico de fondo, y su forma de hablar tan chocoana, sin olvidar la particular estética afro.
En sus contenidos utiliza ingredientes frescos y autóctonos, es su forma de serle fiel “al testimonio de la historia y tradiciones de las comunidades afrocolombianas”, afirma.
El perfil de @danielprepara o simplemente Dani Afrococina cuenta la historia de un creador de contenido gastronómico que llegó a las redes sociales “por una suerte del destino”. Un hombre tímido que con los años se hizo experto para hablar ante las cámaras. Llegó a Medellín hace 10 años “buscando una oportunidad”. En un principio trabajó en construcción; más adelante, tuvo “la oportunidad” de vender preparaciones chocoanas en la estación Industriales del metro de Medellín “como una forma de rebuscarme la vida”, recuerda. Con los años, ha podido estudiar, y pronto será chef graduado y también, próximamente, será comunicador social.





