Las imágenes que hoy se exhiben en la Estación Poblado del metro tienen su origen en una investigación de la Universidad Nacional sobre el artesanado en Antioquia realizada en 1980. Durante varias jornadas de inmersión en las grandes fábricas de la época, Óscar Botero capturó con su lente más de 1.000 negativos en formato de 35 mm.
Tras finalizar una muestra expositiva en ese entonces, el fotógrafo conservó los negativos siguiendo rigurosas precauciones técnicas. Décadas más tarde, al enterarse de que en El Carmen de Viboral no existían registros gráficos suficientes de aquellas emblemáticas factorías —las cuales desaparecieron pocos años después del estudio universitario—, Botero comprendió la urgente necesidad de gestionar un proyecto para devolver este tesoro documental a su territorio de origen.
“Este archivo registra minuciosamente cómo era el trabajo en las grandes fábricas de loza cuando El Carmen suministraba buena parte de la vajilla en la que se servía la comida en los hogares colombianos”, explicó el donante, resaltando el valor social de poner estas imágenes al servicio público.
Un tesoro para la investigación y la cultura
El material recuperado posee un valor incalculable para historiadores, creativos y la ciudadanía en general. En las capturas se puede apreciar en detalle:
• La infraestructura de la época y la maquinaria industrial (gran parte de ella construida en madera).
• El funcionamiento de las tradicionales ruedas Pelton.
• Los diferentes puestos de trabajo habitados por los trabajadores y trabajadoras que forjaron la identidad de la Cuna de la Cerámica.
Cabe recordar que la elaboración de la cerámica de El Carmen de Viboral fue declarada de manera oficial como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación. El material fotográfico donado por Óscar Botero quedará liberado para su uso y consulta.





