La esperada reunión entre alcaldes de varios municipios del Oriente antioqueño y la ANI, en Bogotá el pasado 25 de mayo, dejó la continuidad de siete obras clave de infraestructura vial de la subregión en el limbo.
El encuentro, que tenía como objetivo destrabar y acelerar inversiones superiores a los $121 mil millones para estos proyectos prioritarios de movilidad, no tuvo el desenlace deseado para los mandatarios ya que la ANI confirmó que las obras no pueden financiarse con recursos de peajes y excedentes de la concesión Devimed.
Para la ANI, no es viable que se firme un otrosí con Devimed para poder garantizar los recursos ya que el concesionario termina funciones el próximo 31 de julio. Después de la salida de esta compañía, la operación quedará en manos de Invías.
Ante la negativa de la ANI, la propuesta de los alcaldes quedó en el aire y la realización de las siete obras, que ya tienen presupuestos y diseños, no está garantizada.
“Desde los municipios ya se han adelantado importantes procesos técnicos y de gestión para facilitar el avance de las obras priorizadas, además de confirmar que la ANI viene explorando alternativas que permitan garantizar la ejecución de los recursos en el territorio y avanzar en soluciones que beneficien a toda la región”, aseguró Jorge Rivas, alcalde de Rionegro.
Además de Rivas, en la reunión, a la que no asistió el director de la ANI, estuvieron presentes María Ilbed Santa, alcaldesa de La Ceja; Mauricio Grisales, alcalde de Guarne; Nelson Henao, alcalde de San Vicente; y Alberto Franco, director Jurídico de la ANI.
¿Cuáles son las obras?
Entre las obras priorizadas están el intercambio vial de Somer, el intercambio Puerta a embalses, los retornos de La Mosquita y San José, el paso peatonal de San Antonio, el puente El Cordobés y el retorno a desnivel en San Vicente.
Uno de los proyectos más urgentes es el intercambio vial de Somer, punto por el que diariamente circulan cerca de 40 mil vehículos y más de 6 mil peatones, y por eso es considerado prioridad para la movilidad y la seguridad de miles de ciudadanos del Oriente antioqueño.
Otra obra fundamental es el intercambio Puerta a embalses, que destaparía el cuello de botella que se genera en la autopista Medellín- Bogotá a la altura de Marinilla. En este punto, en el que se calcula pasan hasta 70.000 vehículos al mes en dirección a Guatapé, se forman congestiones permanentes por la alta demanda turística de la zona.
Si bien los mandatarios locales, entre ellos el de Guarne, fueron cautos al referirse al resultado del encuentro: “hemos tenido una importante reunión en la ANI para buscar opciones y llevar a cabo las obras que necesitan nuestros municipios”, dijo Grisales, es claro que la propuesta entregada a la ANI fue descartada de tajo por la agencia y por ahora no se ven claras las alternativas para lograr que estos proyectos clave para la movilidad del Oriente antioqueño se ejecuten.
Los mandatarios de la subregión que estuvieron en Bogotá coincidieron en la importancia de mantener una articulación permanente que facilite avanzar en proyectos fundamentales para la movilidad, la competitividad y el desarrollo a la subregión.




