Cuando te sonríe, puedes sentir que lo conoces de antes, que tal vez hay algo que no recuerdas. Y luego, cuando habla y te mira con atención genuina, puedes pensar que tal vez lo has visto en otro lugar, en uno más lejano. En minutos será posible entender que tiene una amabilidad genuina hacia la gente, que es buen anfitrión por instinto y que, si no fuera por algunos detalles menores, parece que hubiera nacido entre las montañas del Oriente de Antioquia.
Brian Schon llegó desde Phoenix, Estados Unidos, en el 2014 y ahora, casi 11 años después es una de las personas que trabaja para que el turismo del Oriente mejore y sea exitoso. Si el llamado sueño americano hablaba de una vida próspera que llevó a muchas personas del mundo hasta allí, él cree en una versión local:
“Creo en el sueño colombiano, en que Colombia pueda ser un referente mundial de turismo responsable y de alta gama. Que no dependamos del turismo masivo, de ese dañino que solo se enfoca en la rumba o el ruido”.
Catador certificado de ron y observador cuidadoso del paisaje y la naturaleza es uno de los propietarios del Hotel Cannúa, en Marinilla, junto a Santiago Giraldo y Ana Piedrahita. Los tres también hacen parte de Colombia Travel, una iniciativa que trae viajeros del exterior a este país y los acompaña a recorrer la selva, los ríos, el mar y los pueblos.
Sobre las dos llaves Michelín (un reconocimiento internacional que premia a los mejores en turismo y bajo estándares estrictos) que recibió recientemente el hotel Cannúa que lidera junto a Ana y Santiago, cuenta:
“Fue una sorpresa absoluta. Tuvimos un visitante incógnito que nos evaluó y luego recibimos un correo electrónico en el que leímos que habíamos sido escogidos”.
Cuando se le pregunta sobre los sueños futuros habla de ellos como lo que son, un camino inconcluso:
“Soy una persona que siempre va a soñar y de cierta forma ya lo estoy viviendo al tener mi vida, mis amigos, mis negocios y mi familia. Mi sueño siempre ha sido mejorar las vidas de las personas a mi alrededor y espero que logremos hacerlo junto a nuestro equipo”.
Sobre el reconocimiento recibido por Cannúa hay dos elementos que lo alegran especialmente: el trabajo de los colaboradores y la cercanía de la comunidad, de la gente que vive cerca al hotel y entre sus montañas.
“Todos son gente del Oriente que es amable de forma genuina, quiere compartir, avanzar”.





