Científicos de la Unidad de Biotecnología Vegetal (UBI) de la Universidad CES, en alianza con la empresa Guamito S.A.S., encontraron, por primera vez en Colombia, el virus Hydrangea Ringspot Virus (HdRSV) en plantas de hortensias afectadas por la “secadera”. Este hallazgo es un avance en la investigación de las posibles causas de un fenómeno que ha afectado a familias floricultoras del Oriente antioqueño.
Antioquia tiene alrededor del 95 % de la producción nacional de hortensias, con aproximadamente 1.700 hectáreas cultivadas y más de 1.300 familias que dependen de este cultivo. Sin embargo, se estima que esta enfermedad puede afectar entre el 40 % y 50 % de la producción.
La “secadera”, como la denominan los cultivadores, es un síntoma que presentan algunas plantas de hortensias. Ellos describen que la planta se seca, como si no estuviera recibiendo suficiente agua; además, presenta otros síntomas como cambios de color en sus flores y manchas en las hojas y tallos.

implementar material vegetal sano y nuevas prácticas agronómicas.
Al inicio, se asoció esa sintomatología a diferentes tipos de hongos como el Fusarium y Phytophthora que, como explica Diego Martínez, director de la UBI, pueden producir una obstrucción de los conductos vasculares que son los que transportan el agua desde la raíz hasta las diferentes partes dentro del cuerpo de la planta.
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Ante esa primera hipótesis, trataron las plantaciones con fungicidas y diferentes antimicrobianos, pero no obtuvieron los resultados que esperaban. Con base en esto, surgió la pregunta de si era posible que otro tipo de entidad biológica fuera responsable de la enfermedad.
La ciencia detrás del descubrimiento
Los científicos de la UBI, bajo la dirección del profesor Diego Martínez, tomaron muestras de tejido vegetal de fincas en El Carmen de Viboral, La Ceja y otros municipios. Los llevaron al laboratorio y realizaron un proceso de extracción de ácidos nucleicos de tipo ARN. “Mandamos a sintetizar unas secuencias que son una especie de sondas que buscan en ese material genético el ácido nucleico del virus y se pegan a él. Cuando esto ocurre, emiten señales en un aparato que se llama termociclador para PCR en tiempo real y eso nos indica que hay presencia del virus”, explica Martínez.
Para explicarlo de una manera sencilla, imagine que quiere encontrar a una persona que tiene una camiseta de color naranja en un partido de fútbol en un estadio lleno de gente. La sonda sería como una especie de “imán” que solo se atrae por camisas de color naranja, y la señal sería un destello de luz que se emite cuando ha sido encontrada una camisa de ese color.
Para garantizar que el hallazgo fuera preciso, pasaron la información a un proceso de secuenciación para obtener su “huella genética”, la cual compararon con estudios bioinformáticos de otras partes del mundo. El resultado fue inequívoco y coincide con el Hydrangea Ringspot Virus que ya ha sido reportado en Estados Unidos, Brasil, China y otros lugares.
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La buena noticia, como explica Diego Martínez, es que este virus es propio de las hortensias, es decir, que no hay riesgo de que otros cultivos se infecten. Sin embargo, su transmisión es de forma mecánica, o sea, que una planta se puede infectar cuando es cortada con las mismas tijeras de poda que se usaron en una planta enferma, por lo que se puede infectar fácilmente todo un cultivo.
El hallazgo de este virus ya fue reportado al Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) para coordinar acciones encaminadas a mejorar la sanidad de los cultivos. Por el momento, la Universidad CES continúa trabajando en protocolos de diagnóstico temprano y en validar si el virus es la causa única o si debilita a la planta y facilita la entrada de otros organismos como hongos. Además, hay otra pregunta que buscan responder y es si todas las plantas que tienen el virus desarrollan la “secadera” y mueren, pues también se encuentran plantas que sobreviven y muestran tolerancia.
Para los cultivadores que se ven afectados, esta noticia es un avance a posibles soluciones. La ciencia no se ha quedado en los laboratorios, la Universidad CES ya trabaja de la mano de floricultores y en continua comunicación con los gremios y el ICA para que este conocimiento se convierta en herramientas prácticas.





