En Vivir en El Poblado y Vivir en Oriente estrenamos nuestra propia marca sonora, una melodía para que nos recuerden, identifiquen y se acerquen a las historias que les contamos. Santiago Restrepo, productor musical, publicista y creador de esta identidad, explica que el audio branding —o marca sonora— es una pieza musical que genera emociones, para que el público lo asocie con una marca. “Yo traduzco el lenguaje y lo que quiero decirte, en música”, afirma Restrepo.
En el proceso creativo para nuestro medio se apoyó en la Inteligencia Artificial (IA). Él la ha entrenado durante 3 años con base en sus exigencias y estándares de calidad. Eso ha permitido que la IA se convierta en su asistente de audio branding. “No se trata de que te haga el trabajo, sino que esté al lado tuyo diciéndote: ‘Hey, se te olvidó esto’”, explica el publicista.
La producción de la marca sonora tuvo una duración de tres días, teniendo en cuenta las especificaciones que estaban en el brief —un documento con la descripción de los aspectos más relevantes para empezar un proyecto—. Restrepo lo leía y analizaba junto con la IA; luego, le proponía texturas, melodías y ritmos, la IA recogía esas ideas y las resumía en un documento.
“Yo le escribía: ¿qué tal si connotamos el aire?, que significa que el medio respira la ciudad; connotamos el piano, que significa confianza; connotamos el telex, que significa información e inmediatez… y luego imprimí el resumen que me hizo la IA y viendo esa hoja empecé a componer”, recuerda Restrepo.
Para Santiago Restrepo, la producción musical es como cocinar. La IA es la hoja que le indica cuáles son los ingredientes que debe tener en cuenta; cada pista es un ingrediente que debe cocinarse según el método que potencie sus sabores. La textura de la melodía es la consistencia que se le da al plato; y al final, el chef es quien crea y da la sazón. “Hoy mi eslogan es: aquí creamos, no generamos”.





