La temporada de Semana Santa y los periodos vacacionales representan un cambio drástico en la rutina de las mascotas. Factores logísticos y ambientales pueden comprometer su bienestar si no se toman las precauciones adecuadas. A continuación, expertas en salud veterinaria exponen las claves para garantizar una experiencia segura tanto en la ciudad como en el viaje.
Procesiones y eventos masivos
Según Laura Patiño, médica veterinaria de Atención Veterinaria Integral a Domicilio (AVID) , es recomendable evitar llevar a las mascotas a las procesiones de Semana Santa porque “hay olores muy diferentes como el del incienso y los perritos y los gatos tienen el olfato y la audición 10. 000 veces más desarrollada que nosotros. Escuchan muchísimo más y eso los puede abrumar bastante”, explica la médica.
Son entornos llenos de multitudes y los pueden pisar, lastimar o se pueden perder. Adicional a esto, pueden sufrir golpes de calor, una situación de urgencia que pone en riesgo la vida de la mascota. Para evitar los golpes de calor, Patiño sugiere sacar a los perros en la mañana antes de las 10:00 a.m. o después de las 4:00 p.m. y asegurarse que el pavimento no esté caliente; una forma de verificar esto es colocar la mano sobre el asfalto, si se logra aguantar 10 segundos o más, es seguro.
Recomendaciones en viajes
Si decide llevarse a la mascotas de viaje, la médica veterinaria Sara Henao recomienda lo siguiente: “si van a salir en transporte terrestre, es muy importante llevarlo al veterinario unos días antes para verificar que todo esté bien y que no vaya a tener ningún problema en el viaje, especialemente si tiene enfermedades previas”. Además, evitar darle comida 3 o 4 horas antes para prevenir el vómito.
Henao también dice que es indispensable que durante el viaje la mascota no esté suelta en el vehículo; hacer paradas cada 2 o 3 horas; nunca dejar a la mascota sola en el carro por riesgo de golpe de calor; y que no saque la cabeza por la ventana por riesgo ocular y respiratorio.
Si el viaje es en avión, se deben tener en cuenta los requisitos generales como Certificado de salud veterinario, vacunas al día y dependiendo del destino: certificados internacionales. “Elegir aerolíneas que sean pet friendly, la mayoría suelen tener esa opción, pero con un certificado emocional, automáticamente ya no viajan en bodega, que es lo que menos queremos”, sugiere la médica.
También se debe evitar la sedación sin autorización veterinaria porque —como explica Heano— “puede causar depresión respiratoria y no van a poder respirar en la altura que van a estar.También se deben considerar razas de importancia clínica, que sean braquicéfalas como los bulldog francés o que sean cardiópatas, que sean hipertensas o que en general tengan algún problema de salud, que sí o sí se debe de reportar”.
Recomendaciones según el destino
Ambas médicas afirman que si el viaje es a la playa o a una zona cálidad, se debe tener mucho cuidado con los golpes de calor, quemaduras en las almohadillas de las patas, la ingesta de agua salada y la deshidratación. Por eso, se recomienda que las mascotas siempre tengan acceso a agua dulce para que se hidraten y lugares con sombra para que descansen; evitar la exposición al sol entre las 10:00 a.m. y las 4:00 p.m., bañarlos con agua dulce después de que salgan del mar y echarles lágrimas artificiales en los ojos para evitar irritaciones.
Si el paseo es a zonas boscosas, la mascota debe estar desparasitada interna y externamente cotra pulgas y garrapatas; las vacunas deben estar al día; se debe evitar el contacto con fauna silvestre; y evitar caminatas de largas distancias a las que la mascota no esté acostumbrada.
Finalmente, independientemente del destino, no olvide empacar la comida habitual (los cambios bruscos de dieta causan problemas digestivos), hidratación constante, mantener sus horarios de alimentación, portar el carnét de vacunas físico o digital y, sobre todo, no interrumpir tratamientos médicos vigentes.





