Entre los dedos de Salomé caminaba una mariposa monarca que había nacido ese mismo día en la mañana. Sus patas alargadas buscaban estabilidad en la mano que la sostenía. Cada tanto abría y cerraba sus alas naranjadas, como si estuviera ensayando para emprender vuelo en cualquier momento. Salomé la miraba con detalle, permitiéndole caminar a su ritmo, pero sin dejarla caer. Sus primeros vuelos fueron cortos, de unos 50 cm de distancia y luego paraba para descansar en los dedos de Antonella o Mariangel.
Cada semana se vive el mismo evento que es investigado por Salomé, Mariangel y Antonella, pequeñas científicas que, desde hace cinco años, hacen parte de la Corporación Centro de Investigación y Conservación Casa de Mariposas, en El Retiro. En septiembre de este año representarán a Colombia en el Encuentro Internacional de Semilleros en París, Francia.
Juliana Villada, investigadora, embajadora en Sudamérica de E-Butterfly (plataforma canadiense diseñada para el registro de mariposas) y líder de Casa de Mariposas, es la profesora que les ha enseñado a las niñas sobre las diferentes especies de mariposas que existen en Colombia, sus cuidados, hábitats y sus ciclos de vida.

conocidas como polillas, quienes también cumplen la función de ser polinizadoras.
Foto Vivir en El Poblado.
Ellas cuidan de las mariposas, sus huevos y de las orugas que habitan en la vereda El Portento. Recolectan los huevos que suelen estar debajo de las hojas de las Asclepias, una de las plantas hospederas de algunas mariposas. Luego los guardan en cajas de petri mientras eclosionan, para protegerlos de depredadores. Después alimentan a las orugas hasta la etapa en que empiezan a construir su crisálida, donde vivirán mientras se forman sus alas. Cuando las mariposas nacen son liberadas para que se sigan reproduciendo.
“He creído mucho en las infancias investigadoras y las infancias rurales, porque la ciencia comunitaria es lo más importante que se puede tener”, afirma Juliana Villada. A Casa de Mariposas llegan varios niños desde los seis años a aprender a través del juego sobre las mariposas, las segundas especies polinizadoras del mundo, después de las abejas.
Mariangel y Antonella, de 12 años, y Salomé, de 14, son las mayores del grupo y las que más tiempo llevan investigando. “Sin las mariposas no hay néctar, sin el néctar no hay plantas y sin las plantas no hay comida ni nada. El mundo no sería igual”, expresa Mariangel.
En Colombia se han identificado 3.877 especies diferentes, de las cuales 218 son endémicas, es decir, que solo existen en el país. Gracias a esa cifra, en el año 2022, el país fue catalogado como el lugar con más especies de mariposas en el mundo.
La investigación de las tres niñas, en compañía de su profesora Juliana, ha estado enfocada en el ciclo de vida de las mariposas y, más recientemente, en cómo el cambio climático influye en ello. “La variación del ciclo depende mucho del clima. Cuando son temperaturas muy bajas, el ciclo dura más. Cuando son más cálidas suele durar menos”, explica Salomé.
Esos estudios los expusieron en octubre de 2025 en el marco de la Red Colombiana de Semilleros de Investigación (RedCOLSI). Su trabajo sobre el ciclo de vida de la mariposa monarca y la Epiphile adrasta obtuvo el primer puesto entre más de 3.000 proyectos ambientales y de biología, otorgándoles el aval para representar a Colombia en el Encuentro Internacional de Semilleros en París.
“Es emocionante porque es gracias a nuestro esfuerzo. Nosotras comenzamos exponiendo nuestro proyecto en el colegio, luego pasamos a Rionegro, a Medellín, a Bogotá y ahora vamos a un lugar tan grande como París”, cuenta Antonella.
El evento en París será del 18 al 22 de septiembre de 2026. Para poder costearse los gastos del viaje, que son alrededor de 55 millones de pesos, desde Casa de Mariposas están ofertando talleres, vendiendo bolsas ecológicas personalizadas y recaudando donaciones en la cuenta de ahorros Bancolombia: 41500016785 o comunicándose con la profesora Juliana Villada en el número de celular 3244051345.





