Contar con tecnología médica especializada cerca del lugar donde viven los pacientes puede marcar una diferencia en el acceso a la atención. Ese es uno de los alcances de la puesta en funcionamiento del primer servicio de PET-CT del Oriente antioqueño, que ya opera en el Hospital San Vicente Fundación Rionegro.
El PET-CT combina la información de una tomografía con imágenes que permiten observar la actividad biológica y metabólica de los tejidos. De esta manera, el estudio no se limita a mostrar la estructura de los órganos, sino que aporta información sobre cómo están funcionando determinadas zonas del cuerpo.


Esta tecnología tiene especial relevancia en el diagnóstico y seguimiento del cáncer, así como en el estudio de enfermedades complejas que afectan el cerebro y el corazón. Para los pacientes del Oriente antioqueño, disponer de este servicio en Rionegro representa además una alternativa para realizar estudios de alta complejidad sin tener que desplazarse hasta el Valle de Aburrá.
De acuerdo con un comunicado del hospital, el nuevo servicio incorpora tiempos de examen más cortos y dosis de radiación optimizadas, además de ofrecer información que puede contribuir a una mayor precisión diagnóstica.
La puesta en marcha del PET-CT se suma al desarrollo de servicios de alta complejidad en una región que ha experimentado un crecimiento demográfico, empresarial y de infraestructura en los últimos años. En este contexto, contar con tecnología especializada en salud también busca responder a las necesidades de una población que requiere atención cada vez más cercana y sofisticada.





