En Rionegro, la recuperación de dos casas patrimoniales avanza a ritmos distintos. La Casa de la Convención ya superó una intervención preventiva y espera el permiso para su restauración integral. Entretanto, la Maestranza sigue cerrada y depende de los primeros auxilios de sus propietarios.
Natalia Merino Arias, subsecretaria de Patrimonio, explicó que, en el marco de los 200 años de la Batalla de Ayacucho, con el apoyo de la Gobernación de Antioquia, se destinaron recursos para la restauración integral de la casa de la Convención. Posteriormente, estudios que se hicieron con la Fundación Ferrocarril de Antioquia, “se pudo determinar que, efectivamente, la casa requería de una atención prioritaria preventiva sobre su cubierta para mantenerla en pie mientras se adelantaban los permisos, ante el Ministerio de Cultura y curadurías”, dijo.
Esa intervención prioritaria terminó el pasado 30 de junio. Desde diciembre, según Merino, se tramita ante MinCultura el permiso de restauración, que está “en la última etapa de aprobación, en los vistos buenos jurídicos previos a la revisión y firma” de la dirección de Patrimonio. Con esa autorización, el municipio espera iniciar la obra.
La restauración integral está calculada en unos 7.500 millones de pesos y tendría una ejecución cercana a 10 meses. Cuenta con aportes de la Gobernación de Antioquia, a través del Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia (ICPA), y recursos del municipio. La meta oficial es reabrir la casa hacia mediados del próximo año, con un guion museográfico actualizado.
La urgencia tiene peso nacional: en esa casa se firmó, el 4 de febrero de 1863, la Constitución de los Estados Unidos de Colombia. Allí se conservan piezas asociadas a la Convención de Rionegro y un archivo histórico con documentos gubernamentales y notariales del Oriente antioqueño.
La Maestranza, en cambio, tiene otro ritmo. Construida en la segunda mitad del siglo XVIII, vinculada a José María Aránzazu y ampliada al comenzar el siglo XIX, fue adecuada en 1813 por Juan del Corral como escuela de ingeniería y taller de armas. En 1814 funcionó allí, bajo la dirección de Francisco José de Caldas, la Escuela de Ingeniería Militar y Maestranza de Artillería.
Sobre ese inmueble, Merino fue clara: “En el plan de ordenamiento territorial y en el plan de ciudades sostenibles y competitivas se tiene proyectada la adquisición de este inmueble para un museo militar, un museo en memoria de nuestro general José María Córdova. Sin embargo, por ahora no se tiene proyectado adquisición en este año”.
El municipio hizo un avalúo el año pasado, pero el proceso se suspendió mientras avanzaban los primeros auxilios. La Alcaldía mantiene seguimiento con el Ministerio de Cultura y su Dirección de Patrimonio para establecer un cronograma que permita, más adelante, contar con este inmueble.
La bibliografía sobre Caldas ayuda a medir el valor de la Maestranza: la ingeniería de la Independencia estuvo ligada a la fabricación de armas, al acopio de pólvora, a los mapas, caminos y obras. En Rionegro, esas paredes recuerdan un laboratorio temprano de Estado, técnica y guerra.
Para la subsecretaria, el cierre prolongado afecta la divulgación de un patrimonio que pertenece a todo el país, “pero también es importante mencionar la responsabilidad tan grande que tiene el municipio en este momento y cómo se está asumiendo de una manera responsable su restauración integral, para que sus infraestructuras efectivamente se conserven de la mejor manera”, aseguró.
LA CASA CONSISTORIAL YA TUVO MANTENIMIENTO
La subsecretaria Natalia Merino Arias indicó que Rionegro cuenta con un centro histórico declarado Bien de Interés Cultural del ámbito nacional. Dentro de ese conjunto, el municipio ha priorizado inmuebles propios, como la casa consistorial. Según Merino, a este inmueble se le realizó recientemente un mantenimiento integral en cubiertas, balcones y pisos. Ese proceso ya terminó y, de acuerdo con la funcionaria, quedó en buen estado de conservación.




