Corantioquia alertó sobre el aumento del tráfico ilegal de fauna silvestre durante la Semana Santa con fines de consumo humano. Según la corporación, las iguanas, las tortugas hicoteas, las guaguas, los chigüiros, los caimanes y los ñeques son algunas de las especies más traficadas en esta época.
El problema, advirtió la entidad, es que estas prácticas ponen en riesgo la biodiversidad de Antioquia, pues cada una de estas especies cumple una función fundamental en el sostenimiento de los ecosistemas del departamento.
Las iguanas, las guaguas y los ñeques son vitales para la dispersión de semillas y la regeneración natural de los bosques. A su vez, las tortugas hicoteas “contribuyen al equilibrio de los ecosistemas acuáticos mediante el reciclaje de nutrientes y el control de otras especies”, explicó la autoridad ambiental.
Por su parte, los caimanes, en su papel de depredadores, ayudan a regular las poblaciones de otras especies en los cuerpos de agua y a evitar desequilibrios ecológicos.
Liliana María Taborda, directora general de Corantioquia, señaló que, para prevenir estos hechos, la corporación adelanta operativos de control y sensibilización en los 80 municipios de su jurisdicción durante la Semana Santa.
Además, la entidad advirtió que “el consumo de fauna silvestre puede representar riesgos para la salud humana, debido a la posible transmisión de enfermedades”.
El tráfico de fauna y flora silvestre es un delito ambiental que puede acarrear sanciones legales, incluyendo multas y penas privativas de la libertad. A nivel ambiental, esta práctica genera graves consecuencias como la disminución de poblaciones, la alteración de los ecosistemas y la pérdida de biodiversidad, afectando el equilibrio natural. Si conoce casos de tráfico ilegal, comercialización o tenencia de especies silvestres, denuncie a través de la línea 123.





