El Oriente antioqueño será uno de los epicentros de la Bienal Internacional de Arte de Antioquia y Medellín (BIAM). La propuesta no solo se centra en Medellín, sino que integra municipios como El Retiro, La Ceja y Rionegro, con obras que prometen transformar el espacio público y abrir conversaciones con la comunidad.
En El Retiro, el reconocido artista japonés Azuma Makoto, considerado una de las figuras más importantes del arte botánico, intervendrá la fachada de la iglesia principal con un muro de 2.600 bromelias.
En Rionegro, la colombiana Delcy Morelos, de proyección internacional, levantará una maloca de tierra de 250 m², concebida como un espacio para la meditación y el encuentro ciudadano. Mientras tanto, en La Ceja, el artista Carlos Castro presentará un performance que busca acercar el arte a la cotidianidad a través de la interacción directa con la gente en el parque principal.
Una oportunidad para habitar el territorio
Según Rafael Tamayo, gerente del proyecto, la Bienal llegará a veinte municipios con exposiciones y programación cultural. Para Roberto Rave, director del Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia, se trata de la primera bienal de orden departamental en el mundo:
“Es una apuesta por el concepto de ciudad-región y por demostrar que el arte puede ser motor de transformación en los territorios”.
Con esta edición, el Oriente antioqueño recibe a artistas internacionales y, al mismo tiempo, convierte sus espacios públicos en escenarios de creación y encuentro. La Bienal propone un diálogo entre arte y comunidad en plazas, templos y parques, donde las obras se integran a la vida cotidiana. Más que un evento cultural, representa una oportunidad para reconocer que la cultura también se construye desde lo cercano, con la participación activa de quienes habitan el territorio.





