Sin hacer un llamado a favor de ninguna candidatura en particular, y bajo el lema “El futuro de Colombia en manos de todos”, todos los obispos de las provincias eclesiásticas de Medellín y Santa Fe de Antioquia reiteraron la necesidad de participar activamente en las próximas elecciones para ocupar la Presidencia de la República, en el periodo 2026-2030, que tendrán ocasión el próximo domingo 31 de mayo.
El documento eclesial aparece firmado por los arzobispos Ricardo Tobón Restrepo (Arquidiócesis de Medellín) y Hugo Alberto Torres Marín (Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia) y por los obispos Fidel León Cadavid Marín (Diócesis de Sonsón Rionegro), Noel Londoño Buitrago (Diócesis de Jericó), Mario de Jesús Álvarez Gómez (Diócesis de Istmina-Tadó), Juan Fernando Franco (Diócesis de Caldas), Juan Manuel Toro Vallejo (Diócesis de Girardota), Carlos Alberto Correa Martínez (Diócesis de Apartadó), Wiston Mosquera Moren (Diócesis de Quibdó), Albeiro Maldonado Monsalve (Diócesis de Santa Rosa de Osos) y José Mauricio Vélez García (Obispo Auxiliar de Medellín).
A continuación, se publican las nueve consideraciones que plantean los prelados para justificar el llamado que hacen en pro de una mayor participación electoral de los antioqueños:
1. Partamos siempre del profundo amor que todos tenemos por nuestra patria. Precisamente por ello, nos duelen las heridas que provocan la violencia, la corrupción, la mentira, los discursos de odio, la injusticia social, la polarización. Estos males debilitan la convivencia, oscurecen la esperanza y afectan la estabilidad de nuestro pueblo.
2. No podemos renunciar a nuestra responsabilidad de elegir sabiamente a quienes han de gobernar la nación. Votar es un derecho, pero también un deber ciudadano y moral. Ejercer este derecho implica comprometernos con el propósito de crear una nación libre, de defender la democracia, de consolidar la institucionalidad y de garantizar el bienestar de todos.
3. Sabemos que el bienestar de todos exige defender la dignidad de cada persona humana, proteger la vida desde la concepción hasta la muerte natural, salvaguardar la integridad de la familia, garantizar el derecho universal a la salud, combatir la pobreza, fortalecer los procesos educativos y promover oportunidades dignas para las nuevas generaciones en el mundo laboral.

4. Cuidemos la democracia. Ella no es una idea abstracta, ni un mecanismo vacío, sino una realidad construida con esfuerzo y sostenida gracias a la participación responsable de todos. Valoremos también la política entendida no simplemente como ejercicio del poder, sino como servicio al bien común y compromiso auténtico con el cuidado de la sociedad.
5. Reconocemos que Colombia enfrenta hoy grandes desafíos relacionados con el sistema de salud, la situación fiscal, el orden público, la solidez de los valores que sustentan nuestra cultura y su comportamiento ético; por ello, estamos obligados a elegir con lucidez, libertad y responsabilidad al gobernante más competente para conducir el país.
6. Debemos hacer el conveniente discernimiento para votar por el candidato que presente las propuestas más sólidas, cuente con el equipo de gobierno más idóneo y tenga verdadera capacidad de afrontar desafíos decisivos para los próximos años como el invierno demográfico, la degradación moral, la ausencia de un proyecto nacional de largo aliento, el fenómeno migratorio, el restablecimiento del orden público y la estabilidad de la democracia.
7. Comprendemos que este momento nos compromete a todos y que votar constituye una gran responsabilidad. Por tanto, no se puede admitir la indiferencia, el egoísmo, el clientelismo, la corrupción, los oportunismos, la manipulación de las personas a través de diversos medios, la compra y venta de votos, ni cualquier presión o condicionamiento en el ejercicio de votar.
8. Esperamos que los candidatos y los demás líderes políticos procedan con una auténtica vocación de servicio, buscando siempre el bien común y procediendo con honestidad y transparencia. Que todos actuemos con respeto por la verdad y la unidad nacional. Pensar distinto no nos convierte en enemigos. Las diferencias políticas jamás deben romper la fraternidad que nos une como hijos de una misma nación.
9. Vamos todos a votar. Vamos a aportar un voto consciente, libre y responsable. Vender el voto es vender la patria. Pidamos a Dios con fe que nos dé la lucidez para elegir acertadamente sin arriesgar el futuro de Colombia y que nos conceda la sabiduría y la fortaleza para construir juntos un país reconciliado, libre, justo y con esperanza.





