La Diócesis de Sonsón-Rionegro expresó su indignación y profundo dolor por la realización y posterior difusión en redes sociales de unas fotografías tomadas al interior del templo parroquial de Santa Ana de Guarne. En un comunicado oficial, calificó el hecho como ofensivo e irrespetuoso hacia un lugar destinado al culto religioso.
La autoridad eclesiástica recordó que los templos católicos son espacios sagrados, consagrados a la celebración de los sacramentos, la oración y el encuentro de los fieles con Dios. Por ello, rechazó que el recinto hubiera sido utilizado para la producción de contenidos que, según indicó, vulneran su carácter sagrado y su finalidad espiritual.
La Diócesis señaló que lo ocurrido constituye una “profanación moral” del sentido religioso del templo. Asimismo, aseguró que representa una grave ofensa contra la fe de miles de católicos, la comunidad parroquial de Santa Ana de Guarne y los sentimientos religiosos de los creyentes.
El comunicado también subraya que la Iglesia Católica defiende la dignidad de toda persona humana. Sin embargo, advierte que la libertad de expresión y la creación de contenidos digitales encuentran límites éticos cuando afectan las convicciones religiosas y los derechos fundamentales de otras comunidades.
La Diócesis invitó a las personas involucradas a reflexionar sobre lo sucedido, reconocer el daño causado y ofrecer disculpas públicas a la comunidad católica.
Como medida de reparación espiritual, el templo permanecerá cerrado entre el mediodía del 12 de junio y el mediodía del 13 de junio de 2026. Ese día se realizará un acto de desagravio presidido por el presbítero Gabriel Alonso Aristizábal, por disposición de monseñor Fidel León Cadavid Marín, obispo de la Diócesis de Sonsón-Rionegro.





