Del 29 de enero al 31 de julio, se cumplirá la devolución al Estado de la concesión Desarrollo Vial del Oriente de Medellín (Devimed), la cual marcó, durante tres décadas, el paisaje, la competitividad y la calidad de vida en el Oriente cercano (Guarne, Rionegro, Marinilla, El Santuario, El Retiro, La Ceja, El Carmen de Viboral y La Unión).
Desde el 1 de agosto, los 172.5 km de vías manejados por Devimed pasarán a ser administrados por el Instituto Nacional de Vías (Invías). Este cambio genera incertidumbre sobre el futuro de esas vías, que incluyen 68.12 km de doble calzadas construidas, hoy en buenas condiciones, bien iluminadas y señalizadas.
“El manejo actual, con ambulancias, personal calificado, mantenimientos periódicos, asistencia de accidentes y rápida respuesta por afectaciones naturales, difícilmente se mantendrá con el Invías”, opina Marco Alonso Pérez, expresidente y miembro de la Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos (SAI).
SILENCIO EN CONCESIÓN
Ciudadanos organizados en la Veeduría de Seguridad Vial vienen denunciando desatención por parte de Devimed, que valga decir tampoco ha atendido varios requerimientos hechos por este medio, incluso para este informe. “No son cercanos a la comunidad, brindan poca socialización de obras. Reconocemos que las vías se mantienen en buen estado, pero no parece que pensaran en los peatones. La accidentalidad es tremenda, les pedimos cifras y no las entregan; creemos que van a seguir los atropellados si no se prioriza al peatón, con Devimed o sin ellos. Por ejemplo, en la variante del Hipódromo al José María, en Guarne, hay apenas un puente peatonal para 10 km de vía”, aseguran desde la veeduría.
El experto menciona el caso del tramo El Santuario-Caño Alegre, entregado por Devimed a Invías, en 2018. “Se entregó 100 % en buen estado, gracias al riguroso plan de mantenimiento de los contratos de concesión vial en Colombia. Desde esa fecha, la vía muestra un notable deterioro”.
Versión compartida por el director en Antioquia de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), Juan David Pérez, quien citó un estudio realizado por la gremial de carga terrestre Colfecar. “En 2024, solo 18 % de ese corredor se encontraba en buen estado y se concluyó que la mayoría de las intervenciones que hace el Invías son mitigaciones, no soluciones de fondo. Por el poco presupuesto, mientras se atiende un sector con mantenimientos menores, otro se deteriora”.

Agregó que “es importante resaltar que mientras el tramo El Santuario – Caño Alegre estaba a cargo de la concesión Devimed, los recursos recaudados se invertían en mantenimiento y mejoras al corredor. Ahora, manejado por Invías, el 6 % de platas por los peajes de Puerto Triunfo y El Santuario se reinvierte en la carretera, por lo que cada vez se hace más difícil detener el deterioro en la vía”.
El pasado 5 de diciembre, en el Senado de la República, en una sesión de control político al Ministerio de Transporte, Invías y Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), se denunció que el 85 % de lo que se recauda en peajes en Antioquia -y que es administrado por el Estado- no se reinvierte en las carreteras.
Sobre el tramo ya devuelto al Invías por Devimed, se dijo entonces que, en los más de siete años desde esa reversión, los dos peajes recaudaron $615 mil millones, pero solo se reinvirtieron en la vía $88 mil millones. Hoy, apenas el 13 % de esa carretera se considera en buen estado.
COSTOSO MANTENIMIENTO
Desde la Secretaría de Infraestructura Física de Antioquia señalaron que el costo de mantener en buenas condiciones de operación cada kilómetro de vía nacional cuesta cerca de mil millones de pesos al año. “Esto quiere decir que el Invías necesitaría un presupuesto de 40 billones de pesos para atender toda la red que administra, la cual suma 38.400 km. El esquema de concesiones fue pensado como una de las formas más eficientes para la ejecución grandes obras que requieren altas inversiones y una correcta gestión de riesgos asociados a su ejecución”. Para 2025, el presupuesto de Invías fue de 1,1 billones de pesos y no todo se ejecutó.





