Horacio de Jesús Holguín Daza y su familia viven en lo alto de una montaña, en el municipio de San Luis. Cada amanecer, al salir del hogar, los rodea una parte del frondoso bosque que abarca la mayor parte de la propiedad familiar y que decidió proteger y conservar “para toda la vida”.
Para este fin, don Horacio encontró en un proyecto de compensación ambiental, suscrito entre una empresa avícola y la organización Masbosques, un aliado que le permite obtener ingresos fijos y periódicos, mientras realiza distintas acciones destinadas al mantenimiento de este ecosistema natural.
También cultiva en su propiedad arroz y otros alimentos para el sustento de su familia, que conviven con decenas de árboles nativos que él mismo ha sembrado con paciencia y dedicación durante décadas. Don Horacio es un convencido del poder de la medicina ancestral y dedica gran parte de su tiempo al estudio de las plantas medicinales. En esta labor lo acompañan su esposa y su hija, quienes comparten su amor por la naturaleza y el trabajo en el campo.

Levantó su casa él mismo y gracias a los incentivos recibidos por el mencionado proyecto de compensación, ha podido mejorar el techo de la misma y adecuar la cocina. Aparte de la agricultura, se dedica a la pesca y de vez en cuando hace arreglos en casas vecinas. En su finca también cría cabras, gansos, al tiempo que cuida una gran diversidad de árboles nativos.
Custodios de bosques
Nacido y criado en la vereda Pocitos, en el corregimiento de Aquitania, en el municipio de San Francisco, Luis Alberto Restrepo Valencia es un campesino con trayectoria en actividades forestales, lo cual lo califican para ser un custodio del bosque vinculado a un proyecto de compensación por reducciones de carbono, dentro de los varios esquemas gestionados y acompañados por la organización Masbosques.
66 organizaciones y empresas financian acciones de conservación en el Oriente antioqueño. (Según Cornare)
Toda su vida la ha dedicado al manejo forestal como sustento de su gran familia (es padre de doce hijos). Su aporte a la conservación de ecosistemas se basa en la recolección de semillas en épocas germinación para la siembra anual, como estrategia de reposición constante del bosque, con un aprovechamiento forestal planificado, contando siempre con los permisos de la autoridad ambiental competente (Cornare).
“Las áreas hoy inscritas en programas como BancO2 Plus se han mantenido conservadas desde hace muchos años por él y su familia, como resultado de una decisión consciente de manejo responsable del bosque”, explicaron voceros de la organización Masbosques, destacando que se trata de zonas de bosque pluvial premontano, un ecosistema de alta biodiversidad y gran relevancia para la regulación hídrica.

Sus predios aportan a las cuencas de los ríos Claro, Chumurro y Cocorná (parte alta), fundamentales para el abastecimiento de agua y el equilibrio ecológico regional. Además, estas áreas hacen parte de corredores naturales utilizados por especies emblemáticas como el puma y el jaguar.
Durante años fue un tipo de maderero muy especial, con amplio conocimiento de especies de alto valor económico para el aprovechamiento forestal. Mientras realizaba aprovechamientos, se encargó también de sembrar, establecer semilleros y promover la reposición forestal junto a su familia.
2.607 familias vinculadas a la protección de bosques, en jurisdicción de la corporación Cornare.
Hoy solo aprovecha árboles de gran tamaño que él mismo sembró décadas atrás. “Además, su impacto es intergeneracional, al haber transmitido a sus hijos prácticas de siembra y cuidado del bosque”, comentaron desde Masbosques.
LA IMPORTANCIA DE VIVIR Y PROTEGER TERRITORIOS
Para organizaciones como Masbosques, las comunidades campesinas, indígenas y afrocolombianas conocen el territorio, toman decisiones diarias sobre su uso, mantienen prácticas de cuidado y sostienen relaciones históricas y culturales con el bosque, el agua y la biodiversidad. Por eso, cualquier mecanismo de compensación ambiental adquiere mayor sentido cuando reconoce esa relación y la convierte en una alianza de largo plazo. En ese marco, la compensación ambiental no debe verse solo como una transferencia de recursos o como una respuesta técnica ante un impacto, sino como una forma de corresponsabilidad que reconoce el papel de quienes protegen el territorio y aporta al mejoramiento de sus condiciones de vida.

COMPENSACIONES Y RESPALDO LEGAL
Participar de estos esfuerzos de conservación puede hacerse de forma voluntaria o en cumplimiento de obligaciones estipuladas en la regulación ambiental. Dependiendo del caso, los recursos o incentivos pueden estar relacionados con diferentes mecanismos y a veces una misma familia campesina puede estar cubierta por varias formas de compensación. Por ejemplo, existen los llamados Pagos por Servicios Ambientales (PSA), lo que permite que una obligación asociada a un proyecto de infraestructura pueda convertirse en acciones concretas de conservación en el territorio. También hay opciones como Banc02 y Banc02 Plus, que permiten a empresas compensar emisiones mediante proyectos ambientales.





