Como sucede hace cuatro años, se adelantó el agosto para la economía local en Marinilla con su ya tradicional festival gastronómico, que este 2026 celebra la cuarta versión y tendrá agenda hasta el próximo domingo 5 de julio. Y es que hablar de Marinilla al Plato es reconocer un momento del año para “fortalecer el turismo y exaltar el trabajo de quienes, a través de la gastronomía, preservan las tradiciones y la identidad cultural del municipio”, así lo describió Marlenny Buitrago, secretaria de Desarrollo Económico y Turismo de esta municipalidad del Oriente antioqueño.
Cien propuestas culinarias, entre cocina tradicional y de autor, se pueden saborear en Marinilla al Plato 2026. La oferta culinaria combina no solo la cocina local, también hay opciones de la identidad culinaria de diferentes territorios del país.
“Con este tipo de festivales, las personas propias de un territorio aprenden a ver el valor de seguir compartiendo esas maneras tan únicas de obtener el alimento desde los ancestros, las prácticas y trucos al cocinar y hasta los remedios caseros”, Melissa Ospina, cocinera.
Cabe mencionar que a la cocina tradicional de este municipio se le conoce por la ‘arepa de teja’, que se elabora con maíz capio, leche, huevo y mantequilla, es conocida por su forma delgada y curveada, y su sabor suave y ligeramente dulce. Se cocina en tejas de barro, lo que le da su característica textura y ahumado. Igualmente, las ‘arepas marinillas’, hechas de maíz y rellenas con queso, carne desmechada o chicharrón. También, por el mute, una sopa espesa preparada con carne de cerdo, frijoles y verduras. Además, por algunos postres típicos, entre ellos las brevas en almíbar y las ‘solteritas’.
Claramente, “Marinilla es un destino imperdible para los amantes de la gastronomía que buscan experimentar la autenticidad de la cocina antioqueña”, expresó la secretaria de Desarrollo Económico y Turismo del municipio.
La relevancia de esta cita
Marinilla al Plato nació como una cita para fortalecer la tradición e identidad local. Y esa es la función principal de los festivales gastronómicos en la región, además de que logran unir al pueblo. Para la cocinera Melissa Ospina, estos festivales logran visibilizar las tradiciones propias de los municipios “haciendo que el patrimonio de los saberes y sabores de las maestras y maestros permanezcan en nuestra memoria y en el tiempo para las nuevas generaciones”.
Otra de las funciones de estos festivales gastronómicos, añade la también creadora de contenido a través de @meliospinacocina, es impulsar la economía circular, debido al uso del producto local. “Ayudan a las mujeres cocineras y lideresas a apoyar a su comunidad y a tener autonomía económica, lo cual hace que ellas reconozcan su poder en el circuito económico local”, consideró.
Por su parte, el también cocinero Dani Afrococina expresó que festivales como estos le aportan sentido de pertenencia a la región, crecimiento social, económico, turístico y conocimiento de saberes a las nuevas generaciones, además de darle valor a quienes han trabajado para que estas tradiciones culinarias se mantengan. “Estos espacios sirven para cumplir el sueño de los ancestros y personas mayores que dejaron su legado día tras día. Este es el resultado de las manos que labraron la tierra haces cientos de años”, finalizó Dani Afrococina.
SABOREARSE A ANTIOQUIA
En Marinilla al Plato participan 100 propuestas gastronómicas entre restaurantes, cocineros y emprendimientos locales. Entre los sabores para degustar hay opciones para el trago de la mañana, el desayuno, la media mañana, el almuerzo, el algo, la comida y la merienda, los tradicionales ‘siete golpes de los antioqueños’. Consulte cuáles preparaciones degustar a través de la cuenta en Instagram @marinillaantioquia.




