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Todos los lunes vivirenelpoblado.com presenta Fuerza Latina

Con gran satisfacción y gracias a la alianza firmada con DW Español, cada semana compartiremos contenidos inspiradores, de mujeres que están cambiando el mundo desde América Latina.

“Las mujeres entendemos mejor el valor de la vida porque damos vida”, dice Natalia Orozco, de Medellín, habitante de El Poblado, periodista y conductora de Fuerza Latina. Son encuentros inspiradores que cada semana comparte el canal Deutsche Welle Español para una audiencia extendida desde Canadá hasta Tierra del Fuego. Gracias a la alianza establecida con el canal, la comunidad de Vivir en El Poblado tendrá acceso en su sitio web a historias que enseñan, como aprendió Natalia, que “siempre es posible”.

¿Cómo entró en el radar de la DW?

“Fue una sorpresa. Con Deutsche Welle (DW) siempre había querido tener contacto por su magnífico periodismo. Un día me entrevistaron del canal sobre el país y el proceso de paz y gracias a esa entrevista me hicieron la invitación para trabajar en Fuerza Latina. Es un gran honor, además por compartir con Yoani Sánchez, una periodista de mucho prestigio”.

¿Cuál es el valor de Fuerza Latina?

“Una lección inolvidable. Son más de 50 mujeres a las que les hemos hecho un homenaje por los desafíos que enfrentan, por sus sueños. Que vienen de ambientes con muchas dificultades, y que los han sabido superar, o que han aprovechado sus privilegios para brindar oportunidades a otras personas. Cantantes, bailarinas, defensoras de derechos humanos, ecologistas, defensoras de territorios, artistas. El programa más reciente fue con una profesora argentina con síndrome de Down”.

¿Por qué DW emprende la búsqueda de historias inspiradoras de la mujer de América Latina?

“La directora general de DW Español, Uta Thofern, encontró historias que sintió que el mundo merece conocer por inspiradoras. Historias de mujeres que hacen que América Latina marche a ritmos agigantados y que han sorprendido a Europa. El proyecto me encantó y ha sido un aprendizaje permanente. Ojalá sea un aporte contra las problemáticas de violencia contra la mujer”.

¿Qué lecciones le ha dejado Fuerza Latina?

“Entender que siempre es posible. Ver los logros de estas mujeres, permite decir que siempre es posible, a veces con costos muy altos, pero posible”.

¿Hablar de feminismo, de Derechos Humanos, es correr algún riesgo de estigmatización? ¿Por qué esos términos generan incomodidad?

“Éramos conscientes de que la palabra feminismo podría generar resistencia. Pero este no es un trabajo militante: destacamos historias, narradas de una manera que aporte a la desestigmatización. Queremos un debate abierto, sereno, con argumentos, a través de historias que destacan a mujeres que se reconocen o no como feministas y que tienen un gran aporte para América Latina”.

El contenido sobre Johana Bahamón y las internas de la cárcel de Cartagena y me movió. ¿Mencionarías uno en especial?

“En el de Johana me conecté mucho con el trabajo que está haciendo. Y me conmovieron Las Patronas, mujeres que desde hace 25 años le tienden una mano al migrante que cruza por México para llegar a Estados Unidos y que en ese recorrido enfrenta violaciones y la muerte. Vi que el infierno existe. Me tomó varios días reponerme. Espero que estas historias dejen pensando a la audiencia”.

¿Con todas estas vueltas por América Latina, cree que es posible un mundo mejor?

“Fui a México, Guatemala, Perú, Ecuador, Chile, Argentina, Colombia… y estoy convencida de que es posible, pero antes hay que hacer un trabajo grande, no solo desde el periodismo, para tocar el corazón de aquellas personas que desde el desconocimiento, la indiferencia o por no haber sido confrontadas desde otras realidades, aportan a la injusticia y la violencia”.

 

El silencio de los fusiles
El silencio de los fusiles

La directora de El silencio de los fusiles

Sobre su documental, de 2017, sobre el conflicto colombiano, Natalia Orozco señala: “para la gente de derecha era inaudito que en el documental le hubiera dado la palabra a la guerrilla. Y para la izquierda fui demasiado crítica, demasiado dura. Para los de derecha, con El silencio de los fusiles, fui de izquierda y para la izquierda fui de derecha. Yo soy radical es en la defensa de la paz y del diálogo, como el camino más digno, más humano, para que podamos vivir con nuestras diferencias, así piensen que soy ingenua y utópica. No tengo religión ni partido político. Siempre estaré del lado de las víctimas”.

 

Por: Juan Felipe Quintero / juan.quintero@vivirenelpoblado.com

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