Sobre las vías de Medellín
De la edición impresa (Edición 324)
Luego de años de estudio, dilaciones y vacilaciones, recibimos con agrado algunas decisiones claras y sencillas que buscan desembotellar, aunque sea levemente, el flujo vehicular en El Poblado. La mayoría de ellas se orienta a darle unidireccionalidad a las vías.
Las quebradas medellinenses arrastran en su corriente historias más o menos iguales: algún monstruo o aparición doliente habitó las noches de sus márgenes en los tiempos idílicos de las aguas cristalinas, y luego, menospreciadas por la arrogante vida industrial, acabaron convertidas en cloacas, canalizadas u ocultas bajo el asfalto. 
Joan Manuel Serrat