Raúl Fajardo Moreno
Más de 50 años construyendo ciudad.
Un cuarteto de buenos restaurantes en Llanogrande
Un cuarteto de buenos restaurantes en Llanogrande
De la edición impresa (Edición 325)
En mi columna anterior titulada ¿Dónde paramos? hice un recorrido –a vuelo de pájaro- de las múltiples posibilidades para mecatear o tanquear que ofrece la carretera de Las Palmas desde Chuscalito en la variante, hasta Cantaleta en Don Diego. Seguramente omití algunos y no entré en detalle sobre sus ofertas, pues mi intención era resaltar la gran cantidad de lugares que permiten ser visitados para degustar desde una simple empanada hasta el más suculento churrasco. Finalicé el periplo mencionado en las partidas de Don Diego, es decir en la bifurcación de esta carretera hacia La Ceja y Rionegro, pues una vez se toma la ruta de Llanogrande, las cosas son a otro cantar en materia de buena mesa.
¿JMC, sardino de 21 o anciano de 80?
¿JMC, sardino de 21 o anciano de 80?
De la edición impresa (Edición 325) (Parte 1 de 2)
Apenas va a cumplir sus 21 añitos. Ninguno es más reciente en Colombia. Probablemente es el más nuevo de Suramérica, al menos entre ciudades importantes. Pero, cosa increíble, parece el más anciano de todos. El sardino se apellida Córdova y lleva por nombre José María. Es uno de los aeropuertos más jóvenes de América Latina y el Caribe. Pero, duele decirlo, es uno de los peor diseñados. Casi todos los demás, mucho más viejos, funcionan mejor.
Avenida Agripina Montes del Valle
Avenida Agripina Montes del Valle
De la edición impresa (Edición 325)
Hace algunos años fue presentado al Concejo de Medellín un proyecto para conmemorar a algunas antioqueñas históricas bautizando con sus nombres ciertas calles de la ciudad, y producto de ello es que hoy pueden verse los flamantes rótulos de las avenidas María Cano, Jesusita Vallejo y Cacica Arazaba, entre otros. Merecido homenaje para nuestras damas toda vez que, hasta hace pocos días, el inventario de calles dejaba ver, en su casi totalidad, solo nombres masculinos, de países, de ciudades e incluso de cosas de dudosa solemnidad como “El Palo” o -tengo pruebas- “El Sapo”.
Obras del Museo Ed.239/El florero azul
Las obras del Museo de Antioquia… una visita guiada
El florero azul (Ed. 239)
Textos de Carlos Arturo Fernández, profesor de Artes de la Universidad de Antioquia y miembro del Consejo de Curaduría del Museo de Antioquia, para Vivir en El Poblado.
Obras del Museo Ed.238/La marcha fúnebre
Las obras del Museo de Antioquia… una visita guiada
La marcha fúnebre (Ed. 238)
Textos de Carlos Arturo Fernández, profesor de Artes de la Universidad de Antioquia y miembro del Consejo de Curaduría del Museo de Antioquia, para Vivir en El Poblado.
Obras del Museo Ed.237/Collage matérico
Las obras del Museo de Antioquia… una visita guiada
Collage matérico (Ed. 237)
Textos de Carlos Arturo Fernández, profesor de Artes de la Universidad de Antioquia y miembro del Consejo de Curaduría del Museo de Antioquia, para Vivir en El Poblado.
Obras del Museo Ed.235/El despertar del indio a la civilización
Las obras del Museo de Antioquia… una visita guiada
El despertar del indio a la civilización (Ed. 235)
Textos de Carlos Arturo Fernández, profesor de Artes de la Universidad de Antioquia y miembro del Consejo de Curaduría del Museo de Antioquia, para Vivir en El Poblado.
Obras del Museo Ed.234/Parque Santander
Las obras del Museo de Antioquia… una visita guiada
Parque Santander (Ed. 234)
Textos de Carlos Arturo Fernández, profesor de Artes de la Universidad de Antioquia y miembro del Consejo de Curaduría del Museo de Antioquia, para Vivir en El Poblado.
Obras del Museo Ed.233/Naturaleza muerta
Las obras del Museo de Antioquia… una visita guiada
Naturaleza muerta (Ed. 233)
Textos de Carlos Arturo Fernández, profesor de Artes de la Universidad de Antioquia y miembro del Consejo de Curaduría del Museo de Antioquia, para Vivir en El Poblado.
Obras del Museo Ed.232/Imagen de Antioquia
Las obras del Museo de Antioquia… una visita guiada
Imagen de Antioquia (Ed. 232)
Textos de Carlos Arturo Fernández, profesor de Artes de la Universidad de Antioquia y miembro del Consejo de Curaduría del Museo de Antioquia, para Vivir en El Poblado.
Obras del Museo Ed.231/El cafetal
Las obras del Museo de Antioquia… una visita guiada
El cafetal (Ed. 231)
Textos de Carlos Arturo Fernández, profesor de Artes de la Universidad de Antioquia y miembro del Consejo de Curaduría del Museo de Antioquia, para Vivir en El Poblado.
Obras del Museo Ed.230/El Cristo del Perdón
Las obras del Museo de Antioquia… una visita guiada
El Cristo del Perdón (Ed. 230)
Textos de Carlos Arturo Fernández, profesor de Artes de la Universidad de Antioquia y miembro del Consejo de Curaduría del Museo de Antioquia, para Vivir en El Poblado.
El lanzamiento de Une
El lanzamiento de Une De la edición impresa (Edición 324) Ya todos conocemos los servicios unificados de la nueva compañía, que empaquetan en una sola factura televisión, internet, telefonía, celulares y larga distancia y datos además de ofrecer la posibilidad particular de generar paquetes a la propia medida. Y fue precisamente para explicar los beneficios […]
Un deporte para la familia
Un deporte para la familia De la edición impresa (Edición 324) La práctica de la navegación a vela existe desde hace mucho tiempo en Colombia. En el mar, las represas y lagunas están sus escenarios. El Caribe, Guatapé, la Mesa de los Santos, Calima, son algunos de ellos. El Club de Vela de Antioquia y […]
Julio 11, día mundial de la población
Julio 11, día mundial de la población
De la edición impresa (Edición 324) Por Agenda del Mar (www.agendadelmar.com)
A principios del siglo 20 la población mundial llegaba a 1.600 millones de habitantes. En julio de 1987 se estimó en 5 mil millones. Actualmente pasamos de los 6 mil millones. El crecimiento es muy rápido y provoca la alarma entre los especialistas. Estos se preguntan: ¿De dónde se sacarán recursos y espacios para tanta gente? ¿Cómo se evitará el deterioro ambiental?
Como un salmón (a contracorriente)
Como un salmón (a contracorriente)
“De niño, cuando estudiaba pintura, nos pidieron un seudónimo. Mi papá cogió mi nombre: Carlos Andrés Mejía Gómez y lo sintentizó en Caramego. Con el tiempo la cosa se degeneró en Mego y lo terminé adoptando. Después de oír tanto que la gente me llame Mego se me hace muy raro escuchar que me digan Carlos Andrés”, recuerda Mego.
El estreñimiento o la prolongación de la dificultad
| El estreñimiento o la prolongación de la dificultad | ||
| El estrés, pasar muchas horas frente al computador y comer pocos vegetales pueden ser las causas de una desregularización del ritmo intestinal, pero no necesariamente significa que se padece estreñimiento. |
Plantas carnívoras en El Poblado
En El Poblado existen plantas carnívoras
De la edición impresa (Edición 324)
Aunque parezca una invención de la literatura de terror o una ficción sobre los peligros que entraña la naturaleza, las plantas carnívoras existen. Esto lo puede corroborar Nicolás Peláez, un joven biólogo de la Universidad de Antioquia que vive en El Poblado y cultiva estas exóticas plantas.
¿Dónde paramos?
¿Dónde paramos?
De la edición impresa (Edición 324)
Soy otra colombiana más que goza del privilegio de haber conocido el fenómeno político -único en el mundo- de aquello que yo llamo “costeño socializado”. Fue en el año 1998 que visité la radiante Cuba en plena temporada del mundial de fútbol transcurrido en Francia. Recuerdo que para la final (Francia versus Brasil) alquilé un taxi rumbo a las playas de Varadero en donde tenía reservaciones en un hotel para ver el partido en su bar con pantalla gigante y mojitos a granel. Mi pretensión de viajar en taxi desde La Habana hasta Varadero, obedeció a mi permanente espíritu de mecateadora sobre la ruta, encuéntreme en donde me encuentre. Se trataba de un recorrido de 2 horas aproximadamente; convencida de poder disfrutar en el camino de sorpresas culinarias revolucionarias, salí de mi hotel habanero sin desayunar, pues pensaba arrasar con todo lo que se me atravesara en el camino. Mi ingenuidad de pequeña burguesa hizo que llegase a mi destino con una avenita azucarada entre mis tripas y pare de contar. ¿Conclusión? Viajar por las carreteras de Cuba exige fiambre.