Un laboratorio de talentos

musical Rent en Medellin Teatro Popular
Rent tendrá sus funciones del 24 al 26 de octubre en el Teatro Popular de Medellín. Foto Andrés Sierra, estudio Uno x Uno.

Por primera vez el musical Rent llega a las tablas de la ciudad. Y no es que un grupo internacional venga a presentarlo. El talento detrás del montaje de uno de los musicales más importantes de la historia de Broadway es totalmente colombiano. Además, la otra noticia es que las dos funciones programadas, que serán en el Teatro Popular de Medellín, agotaron boletería en menos de dos días.

Detrás de la obra está Citrino, una empresa antioqueña que le apuesta a contar historias y generar emociones por medio del teatro musical. Para Rent compró los derechos y cuenta con todos los permisos. Además, creó un laboratorio en el que forman actores musicale s: “es un trabajo colaborativo, tenemos actores, cantantes y bailarines; cada uno les enseña a los demás”, explica Lalis Solórzano, una de las fundadoras de Citrino. De ese modo, el trabajo de la compañía, además de producir las obras, es cualificar el talento que hay en la ciudad.

Federico Gómez es uno de esos nuevos talentos que llegó a integrar la historia de Rent. Él es cantante y con el trabajo hecho desde enero ha cultivado su parte actoral. “Es trabajar en familia, es aprender de los demás”, cuenta.

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Por ahora Rent no tendrá más funciones. Sin embargo, Citrino no descarta que en un futuro cercano pueda abrir de nuevo las cortinas y por eso trabaja por conseguir apoyos y patrocinios que no solo dejen ver la obra, sino que permitan seguir con la formación de nuevos actores musicales. “Para tener espectáculos de calidad, debemos tener actores de calidad. Así es como hay que empezar”, concluye Lalis.

Una ópera rock

Considerada por algunos críticos más una ópera rock que un musical, Rent (1996) se ha convertido en una obra de culto alrededor del mundo. Basándose en La Bohéme (1897), de Giacomo Puccini, Jonathan Larson, su creador, cuenta la historia de un grupo de jóvenes en la Nueva York de la década de 1990, donde reinaban el poder del dinero y la violencia. Un contexto, que para los neoyorquinos rodeados por la amenaza constante del VIH, representaba una imposibilidad de pensar en el futuro.

 

Por: Juan Pablo Tettay De Fex / juan.tettay@vivirenelpoblado.com

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