José Gabriel Baena Gaviria
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José Gabriel Baena Gaviria
Filósofo y escritor. Ha publicado varias novelas entre ellas El amor eterno es un sandwich express, La virgen luna y los siete de Urantia y Florecillas de Merlín de Asís. Ha sido colaborador de El Mundo, Kinetoscopio y la Revista de la Universidad de Antioquia.
 

 
Saramago y los seguros
 
 
Saramago no sólo sobrevivió a su trabajo en los seguros sino también al periodismo, lo cual demuestra la existencia de Dios
 



 
País “civeta”
 
 
El panorama de abrumadores edificios construídos en la montaña de El Poblado, visto desde la autopista, es angustioso y a la vez tópicamente futurista
 



 
Palabras amarillas en un grado
 
 
Los pobres de naturaleza nunca comprenderemos a los ricos, ni sabremos por qué viven tan preocupados y rodeados de tantos espadachines
 

 

 

 
Una canción de la vida
 
 
Esta es la vida, doce pies de campo, junto al algo, casa a la sombra de un buen pino fragante. Un simple lecho, un banco, libros en los estantes, desgreñados, y un jardín medio podado aquí y allá
 

 

 

 
Girardot y Obando
 
 
No soy partidario de ponerles nombres humanos a los edificios, pero ésta parece ser “la tarea más pensadora y fatigosa” de los políticos de baja estofa
 

 

 

 
Haití en la memoria: En un abrir y cerrar de ojos
 
 
No conozco a ningún escritor de Medellín que haya leído a Alexis y quizá de su libro sólo llegó un ejemplar a la ciudad
 

 

 

 
La Torre de la Venganza
 
 
“ En cuanto a mí, este misterio me ha sido revelado no porque yo tenga una sabiduría superior a la de todos los vivientes, sino para que se ponga de manifiesto al rey la interpretación, y así conozcas los pensamientos de tu corazón”
 

 

 

 
La tierra sin humanos
 
 
El guión es tan bien llevado que el espectador no siente un ápice de tristeza por la especie sino al contrario un creciente interés por lo que pasará cuando no estemos aquí como cucarachas devorando este pastel que ya no dá para más
 

 

 

 
¡No fueron los franceses!
 
 
Los colonizadores ilustrados recogieron el antiquísimo poema que recitaban los esclavos en sus plantaciones y lo convirtieron parcialmente en ese documento, que luego tradujo Nariño en la Nueva Granada, hacia 1793
 

 

 

  Anhedonia y Asperger  
 
Yo fui uno de los primeros niños con Asperger que hubo en el planeta, y todavía mi ginecóloga no sabe qué hacer conmigo
 

 

 

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